Los últimos destellos de fuegos artificiales acababan de desaparecer del cielo de Niza, cuando un camión embiste a una muchedumbre, matando al menos 80 personas y generando un movimiento de pánico en esta ciudad de la Riviera Francesa.

"El camión estaba a un centenar de metros de mí, sólo tuve unos pocos segundos para ponerme a salvo", recuerda un periodista de la AFP, presente en el Paseo de los Ingleses en el momento del ataque y todavía muy conmocionado por el incidente.

"Los restos volaban por todos lados e incluso tuve que protegerme la cara", relata Robert Holloway, quien asegura haber visto a varias personas arrolladas por el camión en un ambiente de "caos".

Hacia las 23H00 (21H00 GMT), pocos minutos después del final de los fuegos artificiales lanzados con motivo de la fiesta nacional francesa, el camión se abrió paso entre la multitud de turistas y locales, que se disponían a regresar a su casa.

"Reinaba una gran confusión. No recuerdo haber visto el camión avanzar", indicó Emily Watkins, a la Australian Broadcasting Corporation.

Esta australiana, presente a unas decenas de metros del camión en el momento del ataque, describe "gritos procedentes del lugar dónde estaba el camión" y "gente corriendo (...) sin saber qué pasaba".

"Nos dimos la vuelta y nos pusimos también a correr", añade. "Corriendo, escuchamos algo que parecían fuegos artificiales o petardos".

"La gente tropezaba, intentado entrar en hoteles, restaurantes, aparcamientos, en cualquier lugar dónde podían evitar estar en la calle".

En tanto, la Presidena Bachelet lamentó lo sucedido y desde el Ministerio de Relaciones Exteriores indicaron que no existen víctimas chilenas en el ataque.