Alrededor de 3.100 personas, entre ellas cerca de 860 civiles, han muerto en Siria durante el mes de abril, a pesar del alto el fuego, según ha informado este lunes el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos.

El organismo, con sede en Londres y una amplia red de informantes en el país árabe, ha detallado que 859 civiles -entre ellos 143 menores de edad- han muerto en el país durante el último mes.

En su balance, ha señalado que 410 civiles murieron por bombardeos sirios y rusos, 113 lo hicieron por ataques con cohetes y de artillería, así como misiles tierra-tierra y francotiradores del Ejército.

Asimismo, 162 civiles murieron por ataques con mortero por parte de grupos rebeldes e islamistas contra la ciudad de Alepo y en las provincias de Alepo, Hama e Idlib, mientras que 28 personas murieron a causa de torturas en prisiones controladas por las autoridades y trece por bombardeos de la coalición internacional.

A esta cifra hay que sumar 40 civiles ejecutados por el grupo yihadista Estado Islámico, tres ejecutados por el Frente al Nusra -rama en Siria de Al Qaeda-, catorce por disparos de las fuerzas fronterizas de Turquía y Jordania y once por las malas condiciones sanitarias en el país.

Por último, entre los civiles muertos figuran 39 víctimas de bombardeos del Estado Islámico, cinco por disparos de las Fuerzas Democráticas Sirias y 21 fallecidos en circunstancias sin aclarar.

Por otra parte, el organismo ha dicho que entre las víctimas hay además 524 miembros de facciones islamistas y rebeldes, así como de las Fuerzas Democráticas Sirias, tres desertores del Ejército, 490 miembros de las fuerzas de seguridad y el Ejército y 395 milicianos leales al gobierno.

A ello hay que sumar 736 miembros del Estado Islámico, el Frente al Nusra y otras facciones islamistas de nacionalidad diferente a la siria, así como 18 miembros del partido-milicia chií libanés Hezbolá, 87 milicianos leales al gobierno y de nacionalidad extranjera, y cuatro personas no identificadas.

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