El grupo de activistas sirios Alepo Media Centre ha distribuido a través de su cuenta de Facebook una serie de fotografías que demuestran con claridad cómo la vida se abre paso en el caos producido por la guerra. En ellas se ve cómo un grupo de niños usan como piscina para bañarse un cráter producido por una bomba en Alepo.

El grupo ha señalado que el cráter se encuentra en la zona de Sheikh Saeed y fue el resultado de un ataque de las fuerzas del presidente, Bashar al Assad. "Independientemente de lo que Assad ha hecho en Alepo, la vida sigue, los niños viven esta nueva vida en cada sitio destruido por sus misiles", señala el grupo.

Cinco años de enfrentamientos la ha convertido, en palabras del presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (Cicr), Peter Maurer, en "uno de los conflictos urbanos más devastadores de nuestro tiempo".

Unas dos millones de personas están atrapadas en la lucha que se desarrolla en Alepo.

Naciones Unidas ha llamado a una "pausa humanitaria" de 48 horas para permitir la entrada segura de comida y medicinas a la zona este de la ciudad, controlada por los rebeldes, y a la oeste, bajo dominio del gobierno.

También permitiría realizar reparaciones a los sistemas eléctricos y de aguas de la ciudad, dañados por la guerra. A ello se suma una temperatura del verano que alcanza los 35 °C.

Las fotos de los niños nadando fueron tomadas la noche de este miércoles, dos semanas después de que los mismos activistas del Centro de Prensa de Alepo fotografiaran a Omran Daqneesh, de cinco años, cubierto de cenizas y en estado de shock, tras resultar herido en un bombardeo aéreo. Su hermano de 10 años, Ali, murió después por las heridas sufridas.

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