A fines de octubre pasado las autoridades del Ayuntamiento de Wellington, capital de Nueva Zelanda, colgaron en los mástiles del techo del edificio las cinco banderas candidatas a reemplazar a la actual de ese país.

En una convocatoria abierta, los ciudadanos neozelandeses podían mandar sus diseños. Finalmente, los cinco diseños que compiten hoy fueron los elegidos. ¿Por qué cambiar la bandera? Porque es heredada de la época en que el país isleño era colonia del Reino Unido; de hecho, la insignia de Gran Bretaña adorna la parte superior izquierda de la de Nueva Zelanda.

En las elecciones, efectuadas ayer, participó finalmente un poco más del 50% de las personas habilitadas para votar. La bandera que resulte ganadora en esta ocasión, competirá con la actual por el puesto de bandera oficial del país, en un referendum que se llevará a cabo en marzo de 2016.

La bandera favorita es la que, como símbolo principal, tiene el helecho de plata, planta endémica de Nueva Zelanda. De los cinco diseños finalistas, tres lo llevan. A su costado, tiene la cruz del sur, guía con importancia mítica para los maoríes. Estos dos símbolos se alojan en un fondo azul y negro.

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