El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia precisó en un informe publicado este martes y titulado "Peligros a cada paso", que 7.009 niños cruzaron el Mediterráneo desde el norte de África hasta Italia no acompañados en el transcurso de los cinco primeros meses del 2016.

"La razón por la cual se ha registrado este aumento no está clara actualmente", declaró la portavoz de la Unicef, Sarah Crowe durante una conferencia de prensa en Ginebra.

Desde el primero de enero, 2.859 personas han muerto en el Mediterráneo, entre ellas una gran cantidad de menores, frente a 3.770 en todo 2015, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Los niños que migran solos costean su viaje trabajando a lo largo del recorrido, por lo que pueden sufrir violencia y explotación sexual, según la Unicef.

Trabajadores sociales italianos informaron a la Unicef que niños y niñas migrantes han sido víctimas de abusos sexuales y han sido obligados a prostituirse en Libia. Asimismo, de acuerdo con este informe, algunas niñas víctimas de violación llegaron a Italia embarazadas.

"Se trata de una situación desesperada, silenciada, que ocurre lejos de nuestra mirada y por lo tanto ignorada", lamenta Marie-Pierre Poirier, coordinadora especial de la Unicef para la crisis de los migrantes y refugiados en Europa.

"Hay decenas de miles de niños que están en peligro cada día y cientos de miles que están dispuestos a arriesgarlo todo. Debemos proteger urgentemente a estos menores contra los malos tratos y la explotación de parte de quienes se aprovechan de la situación para explotar sus sueños", agregó.

La Unicef advierte que con la llegada del verano, el número de niños que cruzarán solos el Mediterráneo aumentará. La agencia de la ONU recuerda que actualmente hay 235.000 migrantes esperando en Libia, entre los cuales decenas de miles son niños que han viajado solos.

"Todos los países -aquellos que los niños dejan, aquellos que atraviesan y aquellos que les dan asilo- tienen la obligación de poner en marcha dispositivos de protección centrados en los riesgos que corren los niños que viajan solos", pidió Poirier en este informe.

 

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