"Estoy hoy aquí porque creo en Hillary Clinton", dijo Obama a una multitud en Charlotte, Carolina del Norte, pocas horas después que el FBI anunció que no recomendará la presentación de cargos formales contra la exsecretaria de Estado por el uso indebido de correos electrónicos durante su gestión.

Además, Clinton sorprendió al viajar junto con el presidente Obama en el avión presidencial, el Air Force One, desde Washington.

Para el presidente, Clinton "es y será una estadista que nos hace sentir orgullosos en todo el mundo. Estoy listo a pasar el bastón. Y sé que ella lo recibirá".

En todo el acto, ni Obama ni Clinton hicieron mención a la decisión del FBI al poner fin a su investigación sobre el escándalo involucrando a la exsecretaria de Estado y sus correos electrónicos.

"No ha habido nunca una mujer más calificada para ser presidente. ¡Nunca!", dijo Obama a la multitud.

Obama añadió que tenía un "asiento de primera fila" para observar y dar testimonio de sus criterios y su firmeza, así como de su "compromiso con la diplomacia".

El anuncio de que el FBI no recomendaría al Departamento de Justicia la presentación formal de cargos contra Clinton ayudó a disipar en parte la nube de dudas que empañó su campaña presidencial casi desde el inicio.

Sin embargo, el director del FBI, James Comey, trazó un sombrío panorama de las normas de seguridad durante la gestión de Clinton al frente del Departamento de Estado, al punto de afirmar que tanto ella como sus asesores fueron "extremadamente descuidados" en la manipulación de información reservada.

 

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