El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, envió un mensaje de condolencia a Cuba por el deceso de Fidel Castro en el que aprovechó de mantener esperanzas en torno al deshielo entre ambos países comenzado en diciembre de 2014.

El mandatario estadounidense calificó al fallecido líder cubano como "una figura excepcional".

"La historia recordará y juzgará el enorme impacto" de Castro "sobre las personas y el mundo que lo rodean", enfatizó.

También recordó "la discordia y los profundos desacuerdos políticos" que duraron décadas entre Washington y La Habana, y enfatizó que durante su presidencia "hemos trabajado duro para dejar atrás el pasado, persiguiendo un futuro en el que la relación entre nuestros dos países no se defina por nuestras diferencias, sino por las muchas cosas que compartimos como vecinos y amigos: vínculos familiares, cultura, comercio y humanidad común".

"El pueblo cubano debe saber" que EEUU es "su amigo y socio", recalcó.

Las palabras de Obama fueron expresadas mientras en su país y Cuba se abren dudas sobre el futuro del proceso de acercamiento, luego de la sorpresiva victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses.

Si bien el empresario expresó en un primer momento durante su campaña un respaldo matizado a la política inaugurada por Obama y consideró que EEUU debió "hacer un trato mejor" con La Habana, también se ha comprometido con el exilio cubano a no mantener el diálogo si el régimen castrista no establece una apertura en cuanto a las libertades civiles en la isla.

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