El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó hoy que el huracán Matthew es "una tormenta grave" que tendrá un "impacto significativo en Florida", e instó a los ciudadanos de ese estado y la costa atlántica estadounidense a prepararse para su paso y obedecer las órdenes de evacuación si las reciben.

"Quiero enfatizar al público que esta es una tormenta grave. Confiamos en que ocurra lo mejor, pero queremos prepararnos para lo peor", dijo Obama en declaraciones a la prensa, después de reunirse con varios miembros de su Gobierno para conversar sobre los preparativos para el paso del huracán.

Según el boletín de las 11.00 hora local (15.00 GMT) del Centro Nacional de Huracanes (CNH) estadounidense, el huracán, que actualmente está en la categoría 3 de la escala de Saffir Simpson, se situará "muy cerca de la costa este de Florida el jueves por la tarde".

Obama indicó que la tormenta "ya ha golpeado Haití con un efecto devastador" y que ahora avanza hacia las Bahamas, y "como no va a golpear demasiada tierra, va a ir fortaleciéndose en su camino a Florida".

"Anticipamos que para mañana por la mañana, ya habrá empezado a tener un efecto significativo en Florida, y después tendrá el potencial de fortalecerse y subir por la costa (atlántica) a lo largo del día", pronosticó.

"Quiero asegurarme de que todo el mundo presta atención a sus autoridades locales. Si hay una orden de evacuación en su comunidad, tienen que tomársela en serio (...). Siempre se puede reconstruir, o reparar las propiedades, pero no se puede restaurar una vida que se ha perdido", advirtió.

Según Obama, todavía hay "una posibilidad de que el eje de la tormenta golpee a Florida y a algunos estados más al norte", e incluso si eso no ocurre, "habrá vientos con fuerza tropical, y el potencial de que la tormenta empeore, y todo eso podría tener un impacto devastador" en la región.

Obama recordó que "Haití, uno de los países más pobres del mundo, que ya estaba sufriendo una serie de desastres previos, ha sufrido un golpe muy fuerte con esta tormenta".

"Creemos que van a necesitar una cantidad sustancial de ayuda", aseguró Obama respecto a Haití, donde se estima que el huracán Matthew ha dejado al menos nueve muertos y unos 14.000 desplazados.

Antes del paso de la tormenta, la Agencia Estadounidense de Desarrollo Internacional (Usaid) proporcionó 400.000 dólares en asistencia inicial a Haití y Jamaica y desplegó un equipo de gestión de desastres en esos países y en las Bahamas, para responder a posibles emergencias derivadas del paso de la tormenta.

Dentro de Estados Unidos, la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés) tiene equipos preparándose para la llegada del huracán en los estados de Florida, Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte, según la Casa Blanca.

FEMA también ha enviado recursos y suministros a dos instalaciones en Albany (Georgia) y Fort Bragg (Carolina del Norte) para tenerlos almacenados en lugares "alejados del paso de la tormenta, pero que aun así están cerca de zonas que podrían quedar afectadas" por ella, apuntó este martes la Casa Blanca.

Obama instó a los estadounidenses que no sepan cómo prepararse para el paso de la tormenta a visitar la web oficial ready.gov y seguir sus instrucciones.

 

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