Venezuela perdió hoy la votación para cancelar la sesión de la Organización de Estados Americanos ( OEA ) sobre si se le aplica la Carta Democrática, con lo que dio inicio acto seguido la reunión.

Venezuela había pedido votar el único orden del punto del día, el informe del secretario general de la OEA , Luis Almagro, sobre Venezuela y la aplicación de la Carta Democrática, a lo que se opone rotundamente Caracas.

Venezuela perdió por 20 votos frente a 12, y se produjeron 2 abstenciones.

Votaron a favor de que se celebrara la sesión 20 países: Uruguay, Surinam, Paraguay, Perú, Panamá, México, Jamaica, Honduras, Guyana, Guatemala, EE.UU., Costa Rica, Colombia, Canadá, Chile, Brasil, Belice, Barbados, Bahamas, y Argentina.

Votaron en contra San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, República Dominicana, Nicaragua, Haití, Granada, El Salvador, Ecuador, Dominica, Bolivia, Venezuela , y El Salvador.

Se abstuvieron Trinidad y Tobago y Santa Lucía.

La canciller de Venezuela , Delcy Rodríguez, había rechazado la celebración de la sesión nada más abrirse y pidió su cancelación por considerarla "un golpe de Estado" contra su gobierno.

"Con esta sesión se está dando un golpe de Estado en esta organización para favorecer el derrocamiento del gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro ¿A dónde hemos llegado? ¿Qué puertas estamos abriendo? ¿Qué precedentes estamos sentando?", afirmó Rodríguez nada más abrirse la reunión.

El Consejo Permanente, que reúne a los embajadores de los 34 Estados miembros, comienza siempre con la aprobación del orden del día, que hoy solo tiene el punto del debate de la Carta Democrática, y al que se opone Venezuela .

Primero, Almagro va a presentar el crítico informe de 132 páginas que publicó el 31 de mayo sobre Venezuela , con el que invocó el artículo 20 de la Carta Democrática, que le autoriza a él o a cualquier Estado miembro a convocar un Consejo Permanente cuando considere que en un país "existe una alteración constitucional que afecta gravemente al orden democrático".

Serán necesarios 18 votos de los embajadores en la OEA para iniciar el proceso gradual de la Carta, que puede desembocar en una misión diplomática de mediación, mientras que solo con 24 puede convocarse una reunión urgente de cancilleres.

En ese encuentro de máximo nivel, serán necesarios los votos de 24 cancilleres para suspender a Venezuela del organismo, algo del todo improbable por los férreos apoyos que aún conserva Caracas en la región y que solo ocurrió tras el golpe de Estado en Honduras en 2009.

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