Ollanta Humala pasó de tener una de las mayores aprobaciones a un presidente peruano de las últimas décadas (65% en septiembre de 2011 según la agencia de estudios de mercado Ipsos-Perú) a llegar al final de su mandato con la peor de los últimos tres periodos: si Allan García dejó la presidencia con un 42% de respaldo, Alejandro Toledo lo hizo con un 33%. Humalla, en cambio, lo hará con un 19% de aprobación.

Según consigna el diario El Comerio, hay diferentes factores que influyen en esta bajada. Por ejemplo, que al final de los periodos de García y de Toledo los medios de comunicación dejaron de hablar del gobierno; sus finales coincidieron con periodos de campañas presidenciales.

Otro factor sería el económico: mientras Perú crecía a casi un 9% en 2010, al final del periodo de García, hoy lo hace a poco más de un 3%.

La inseguridad también afecta a esta percepción. Según la encuesta Labop de opinión pública que se aplica a 18 países de América Latina, si bien hace seis años eran poco menos del 5% de los peruanos los que pensaban que la seguridad era el tema país más importante, hoy es casi el 50% de la población el que lo piensa.

Los escándalos en los que se ha visto envuelta la primera dama, Nadine Heredia, también han arrastrado a Ollanta Humala hacia la impopularidad. La percepción general es que Humala es de carácter débil y sumiso frente a una Heredia "omnipresente".

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