Este enorme socavón se produjo en el centro de la ciudad de Fukuoka el pasado 8 de noviembre. En apenas unos días, el socavón desapareció y la vía reabierta, demostrando la rapidez y eficiencia que reina en la cultura japonesa. El alcalde de la ciudad, Yoichiro Takashima aseguró que ahora la vía era 30 veces más fuerte que antes.