El líder de Podemos, Pablo Iglesias, tendió este domingo la mano al Partido Socialista para impedir que gobierne el Partido Popular en España, al tiempo que volvió a defender un referéndum de independencia en Cataluña y una ley de emergencia social.

"Es fundamental dejar claro que no vamos entregar el Gobierno de España a Mariano Rajoy", dijo Iglesias al exponer un informe político ante el Consejo Ciudadano (máximo órgano de dirección) de su formación.

En el acto, Iglesias mencionó entre sus ejes de acción política la lucha contra la corrupción y una ley de emergencia social, que tiene previsto presentar al Parlamento cuando se constituya, el próximo día 13.

Iglesias también reiteró que "defendemos que en Cataluña haya un referéndum" sobre la independencia, una propuesta que está suponiendo un obstáculo para una eventual negociación con los socialistas de cara a una posible alianza.

"Tenemos que seguir tendiendo la mano para tratar de que los sectores más sensatos del PSOE (...) digan de qué lado están", dijo Iglesias, cuya formación obtuvo 69 escaños en las últimas elecciones generales del 20 de diciembre.

Podemos fue la tercera fuerza, por detrás del gobernante PP, que fue la primera, aunque perdió la mayoría absoluta que tenía (123 escaños) y el Partido Socialista (PSOE), que logró 90 diputados, en un Parlamento de 350 escaños.

PSOE y Podemos ya han anunciado que votarían contra una investidura de Rajoy, pero la defensa del referéndum catalán, al que se oponen los socialistas, especialmente algunos barones territoriales, como la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, impide, por ahora, una negociación entre ambas formaciones.

"La mayoría de españoles que han votado cambio, no entendería que se malograra la oportunidad de afrontar las grandes transformaciones que tiene pendiente este país por el empecinamiento en un referéndum que no es prioritario", dijo el diputado socialista Rafael Simancas este domingo.

Iglesias consideró que los socialistas se han "dejado abducir por los sectores más intransigentes del inmovilismo, que se han revelado en una fábrica de independentistas" y les pidió, en referencia a sus luchas intestinas, que "dejen de hacer teatro, y que digan claramente qué es lo que quieren hacer y si van a discutir sin líneas rojas y sin imposiciones".

El líder de Podemos insistió, no obstante, en que "nuestras prioridades tienen que ver con la justicia social", por lo que reiteró que van a trabajar desde el primer día para sacar adelante una ley de "emergencia social".

 

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