Un gran jurado estadounidense anunció este lunes que no se enjuiciará a un policía blanco que mató en noviembre de 2014 en Cleveland, Ohio (norte), a un niño negro de 12 años, Tamir Rice, que tenía en su mano una pistola de juguete.

Basado en los elementos de prueba y al considerar que la policía recurrió a la fuerza letal en un marco legal, "el gran jurado decidió no presentar cargos penales", dijo el fiscal Tim McGinty.

Este caso, que conmovió a la opinión publica, tuvo lugar el 22 de noviembre de 2014 y fue filmado por una cámara de videovigilancia que muestra a dos agentes policiales interviniendo en una plaza en la ciudad de Cleveland tras haber sido alertados de la presencia de un joven armado.

Uno de los agentes abrió fuego segundos después, matando a Rice de dos balazos en el abdomen.

El caso provocó la indignación de numerosos estadounidenses, que desde hace varias semanas se manifestaban contra la presunta impunidad de policías blancos implicados en la muerte de negros.

Un año después, la oficina del fiscal concluyó que la decisión del policía de disparar a Rice estaba justificada porque el joven podía ser considerado una amenaza. El gran jurado se plegó a este punto de vista.

"En resumen, teniendo en cuenta esta combinación de errores humanos, descuidos y comunicaciones intercambiadas, las pruebas no evidencian conducta criminal de la policía", aseguró el fiscal McGinty.

"Sería irresponsable y poco razonable que la ley exija que un oficial de policía espere a ver un arma real", dijo.

La muerte de Rice se produjo pocos días antes de que un gran jurado decidiera no inculpar a un agente de policía blanco que ultimó de un disparo al adolescente desarmado Michael Brown en Ferguson, un suburbio de St. Louis, Misuri, en agosto de 2014.

Familiares de Rice decepcionados

Por su parte, la madre de Tamir, Susan Rice, había pedido que los dos policías fueran condenados.

"La familia de Tamir está triste y decepcionada, pero no sorprendida. Desde hace meses era evidente que el fiscal del condado de Cuyahoga, Timmothy McGinty, engañaba y manipulaba al gran jurado con el fin de orquestar una votación contraria a la inculpación", afirmaron en un comunicado los abogados de los familiares del joven.

Por ello, la familia llamó al departamento de Justicia a realizar su propia investigación sobre la muerte de Tamir.

Ante estos hechos, el gobernador de Ohio, John Kasich, llamó a los habitantes a mantener la calma ante temores de nuevas protestas.

"Soy muy consciente de que tras esta decisión, muchas personas se preguntarán si se ha hecho justicia", dijo el candidato electo en las primarias republicanas, en un comunicado.

"Pero todos perderemos si cedemos a la ira y a la frustración y si dejamos que nos dividan", agregó.

La exoneración de los policías "no aporta ninguna respuesta a las preguntas fundamentales", según Brooks Cornell, presidente de la Naacp, la organización más grande de defensa de los negros en Estados Unidos.

Cornell pidió a los seguidores de Naacp continuar la lucha "por Tamir Rice y muchos otros" ante los tribunales y en las urnas.

En tanto, en Nueva York, decenas de personas manifestaban, intentando bloquear las calles, para expresar su indignación por la decisión del gran jurado de Ohio.

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