Hay dos patas que explican que el atentado en Niza no fue casual, por un lado,  esta ciudad- balnerio es un bastión del Frente Nacional y además cuna del terrorismo yihadista.

La matanza del camión se ha producido en la ciudad menos francesa de Francia, donde más se ha arraigado el recelo a los musulmanes. Una de las peculiaridades de Niza consiste precisamente en que buena parte de su cosmopolita población se constituyó con los exiliados franceses constreñidos a buscarse otro mar después de la independencia de Argelia, según indica el análisis de Rubén Amón para el diario El País.

El Frente Nacional es la segunda fuerza municipal en Niza y desarrolla en el sureste de Francia un discurso identitario que aglutina el voto conservador que recela de la explosión migratoria y de la proliferación de mezquitas.

Por otro lado, Niza se considera uno de los núcleos franceses del radicalismo yihadista. El periodista y escritor Mohamed Sifaoui la describe como una de las cinco cunas de reclutamiento de terroristas, junto con Toulouse, Lyon, el norte y la región parisina. Precisamente de esta ciudad es originario Omar Omsen, un yihadista que en teoría estaba muerto y que reapareció a finales del mes de mayo. Al parecer, su grupo terrorista habría entrenado a unos cincuenta nizardos.

“Niza es una de las ciudades francesas más afectadas por la partida de yihadistas a Siria e Irak. Unos 100 jóvenes de Niza se fueron a combatir a estos países”, explica  el especialista en yihadismo David Thompson en entrevsista para Radio Francia Internacional.

Omar Diaby, que se encuentra actualmente en Siria, un residente francés de origen senegalés, ex asaltante, es uno de los mayores reclutadores franceses y durante cierto tiempo se dedicó a una predicación yihadista en los barrios populares de Francia y en internet.

"Por eso Niza es una ciudad muy afectada por el fenómeno”, afirma Thomson.

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