El poder electoral de Venezuela postergó del martes al viernes el anuncio de la fecha de la recolección de cuatro millones de firmas necesarias para convocar un referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro, aseguró este lunes la oposición.

El secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, informó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) postergó el pronunciamiento, ante lo cual la oposición decidió también pasar de miércoles a viernes su "jornada nacional de protesta".

"Que sepan las rectoras del CNE que cuando revelen esa información, el pueblo estará en la calle para dar la respuesta que amerite", advirtió Torrealba, en rueda de prensa.

El CNE, al que la oposición acusa de aliado del gobierno, debe definir la fecha y las condiciones en que la oposición tendrá que reunir, en tres días, esas rúbricas (20% del padrón) requeridas por ley para llamar a las urnas.

"Esta semana es crucial para nuestro país. Las alternativas aquí son dos: se cumple la ley o no tendremos otra salida que salir a protestar contundentemente", advirtió este lunes Torrealba.

El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, aseguró que esas movilizaciones seguirán siendo respondidas con marchas de los chavistas.

La MUD exige unas 40.000 máquinas receptoras de firmas y huellas dactilares, y que el 20% del padrón lo sea a nivel nacional y no que ese porcentaje corresponda al registro electoral de cada estado. Con uno solo que no logre el mínimo, el proceso quedará invalidado.

Así lo exigió el CNE en la anterior etapa, en la que la MUD tuvo que recabar firmas equivalentes al 1% del padrón para ser admitida como promotora de la consulta.

- Cumbre Noal en medio del conflicto -

La movilización en la calle es parte de la estrategia que inició la MUD con la multitudinaria marcha del 1 de septiembre y siguió con otra manifestación en las regiones siete días después.

Para la MUD, a la que el gobierno acusa de propiciar un golpe de Estado con sus protestas, la urgencia no es para menos: si el referendo se realiza antes del 10 de enero de 2017 y Maduro pierde, habrá elecciones presidenciales; pero si tiene lugar después de esa fecha y es revocado, le sustituiría su vicepresidente.

Para aumentar su presión, el Parlamento, de mayoría opositora, pretendía sesionar el jueves en Isla de Margarita, donde se celebrará esta semana la cumbre del Movimiento de Países No Alineados (Noal).

Pero el gobierno prohibió la venta de boletos de transporte aéreo y marítimo a los diputados opositores, aseguró este lunes el presidente del poder Legislativo, Henry Ramos Allup.

"Es imposible para el gobierno lavarse la cara" con la cumbre, dijo Ramos Allup, quien la calificó como un encuentro de "una gran cantidad de dictadores" o de "representantes de países donde hay dictaduras feroces".

- La salida a la crisis -

Pero el CNE asegura que no se dejará presionar, y ya ha señalado que la recolección del 20% de las firmas se hará a fines de octubre, lo que aleja la posibilidad de que el referendo se realice este año, pues el poder electoral se tomará un mes para verificar las rúbricas y tiene luego tres meses para organizar la consulta.

Los analistas advierten de un peligro de explosión social si se retrasa el referendo. "No sé qué va a hacer el CNE, pero anunciar un calendario que llevará el referendo al 2017 generaría una situación tremenda en la calle. La gente está muy ansiosa, angustiada", declaró a la AFP Milagros Betancourt, experta en relaciones internacionales.Según la firma Datanálisis, un 80% de los venezolanos quiere un cambio de gobierno, agobiados principalmente por la escasez de alimentos y medicinas y la inflación, que el FMI proyecta en 720% para este año.Argumentando que la MUD inició tarde los trámites, el gobierno descarta que el referendo sea este año y confía en revertir, en lo que queda de 2016, el malestar popular con un plan de abastecimiento de alimentos a cargo de 18 generales, uno para cada rubro escaso, como el arroz, los frijoles, el papel higiénico o la harina de maíz."Estamos a punto de darle el quiebre a la guerra económica y eso desespera a los sectores radicales", manifestó el domingo el vicepresidente Aristóbulo Istúriz, al referirse al presunto complot que según el gobierno lleva a cabo la oposición y empresarios de derecha para derrocar a Maduro.Istúriz aseguró que en los próximos meses se verá un control de la inflación y una reducción de las largas colas que diariamente deben hacer muchos venezolanos para comprar productos subsidiados.Para la oposición, no hay salida sin cambio de gobierno. "La única forma seria de abordar esa crisis es acelerando la solución electoral (referendo)", aseguró Torrealba.

 

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