El senador estadounidense Bernie Sanders, quien alcanzó a Hillary Clinton en los sondeos para las primarias demócratas, trató el lunes de suavizar su imagen de socialista y aseguró a los votantes que podrá reunir a la mayoría necesaria para ganar las presidenciales de noviembre.

Su mensaje sobre la desigualdad de ingresos se popularizó "más rápido de lo que habría creído", dijo Sanders en una transmisión de CNN durante la cual los electores podían hacer preguntas al candidato.

Hillary Clinton y Martin O'Malley, el tercer candidato de las primarias demócratas, lo suceden en el mismo escenario en la Universidad Drake en Des Moines, Iowa (norte).

Las primarias comenzarán el 1 de febrero en el estado de Iowa. Hillary Clinton organizó allí tres reuniones públicas y Bernie Sanders cuatro.

"Necesitamos un cambio audaz. Necesitamos una revolución política", dijo Sanders, criticando "la codicia de Wall Street" y el "corrupto sistema de financiamiento electoral".

A una electora preocupada por su etiqueta de "socialista democrático", el precandidato demócrata respondió que se trata simplemente de defender el derecho a "la seguridad económica".

"El Estado tiene que desempeñar un papel para que todos los niños, cualquiera sean sus ingresos, tengan un nivel de educación suficiente".

Y, citando los casos de los países escandinavos y Alemania, repitió: "Las ideas que propongo no son radicales (...). No podemos seguir teniendo un Estado dominado por los multimillonarios".

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