La ciudad alemana de Bornheim decidió prohibir la entrada de refugiados a una piscina pública de la localidad, debido a la queja de las usuarias quienes señalaron que sufrían de acoso sexual por parte de los inmigrantess.

De acuerdo con Markus Schnapka, el encargado de asuntos sociales en la ciudad, los hombres señalados son procedentes de un centro de refugiados cercano.

Las autoridades advirtieron que levantaran la sanción hasta que los servicios sociales que atienden refugiados aseguren que estos hombres tendrán un mejor comportamiento, informó el diario "New York Daily News".

Esto ocurrió semanas después de que mujeres de la ciudad de Colonia, ubicada a 23 kilómetro de Bornheim, denunciaran cientos de abusos sexuales la noche de Año Nuevo apuntando que sus atacantes eran migrantes.