Miles de personas se manifestaron el martes en Londres para oponerse al proyecto del primer ministro conservador David Cameron de realizar ataques en Siria contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI), la víspera de una votación parlamentaria sobre este asunto.

Cameron decidió proponer esta votación una vez que estuvo seguro de contar con una mayoría suficiente gracias al apoyo de diputados del Partido Laborista, que obtuvieron libertdad de voto a pesar de que su líder, Jeremy Corbyn, se opone a los bombardeos.

Cameron exhortó el martes a los diputados conservadores a cerrar filas frente a Corbyn y "un montón de simpatizantes de los terroristas".

Corbyn, por su parte, en un artículo de opinión publicado el martes en el diario The Guardian, acusó a Cameron de practicar la política de "bombardear primero, hablar después".

El primer ministro insiste en que se necesita una acción militar para evitar ataques en Gran Bretaña como los de París el 13 de noviembre, que dejaron 130 muertos.

Sin embargo, muchos expertos y legisladores se muestran escépticos y la opinión pública parece poco convencida. Sólo 48% de los británicos apoya los bombardoes en Siria, contra el 59% la semana pasada, según un sondeo que publica este miércoles el diario británico The Times.

Unos 4.000 manifestantes marcharon al final de la tarde por las cercanías del Parlamento de Westminster, en pleno corazón de la 'City', y posteriormente cerca de las sedes de los partidos Conservador y Laborista, constataron unos periodistas de la AFP presentes en el lugar.

"Estamos aquí para decir una cosa simple: No a los bombardeos en Siria. No hagan lo que hicieron en el 2001, 2003 y 2011", dijo Lindsey German, del movimiento Stop the War (Alto a la Guerra), que convocó a la manifestación. Lindsey se refería a la participación británica en las guerras de Afganistán, Irak y Libia.

"No a los bombardeos en Siria" o "¡David Cameron, das vergüenza!", gritaban por su parte los manifestantes.

"Cuando bombardeamos a los habitantes de un país, ya no estamos en seguridad, tenemos menos", consideró Salma Yaqoob, una responsable de Stop the War.

"La única manera de detener al EI es cortándole su financiación e impedir que acceda a las armas", declaró otra manifestante, Jenny Eyles.

El sábado, unas 5.000 personas ya se habían manifestado en Londres contra el proyecto de Cameron.

En tanto la fuerza aérea británica ya realiza ataques contra el EI en Irak, el Parlamento debatirá este miércoles la extensión de estas operaciones a Siria.