El gobierno alemán adoptó este miércoles un plan de defensa civil, que incluye instrucciones para que la población acopie comida y agua para varios días, en caso de un atentado u otro tipo de catástrofe, un proyecto que ha generado críticas y pero también bromas.

El último plan de catástrofes se remontaba a 1995, un periodo marcado por la relajación de las políticas de seguridad después de la reunificación del país, destacó el gobierno en un comunicado.

"Después de más de 20 años, era necesaria una actualización", agregó el ejecutivo.

El plan contiene una serie de medidas para garantizar el funcionamiento del Estado en caso de crisis y que la población cuente con suministros de comida y de insumos médicos.

"Una ataque sobre el territorio de Alemania que requiera utilizar mecanismos de defensa convencionales es poco probable", destacó el informe redactado por el ministerio del Interior, que agregó que el país debe estar "suficientemente preparado para la posibilidad de que se concrete una amenaza".

Una de las medidas propuestas es la recomendación de acopiar reservas suficientes de agua para cinco días, equivalentes a dos litros diarios. También se insta a la población a guardar comida suficiente para diez días.

El plan también contempla situaciones de urgencia en caso de que se interrumpa el suministro de agua o de electricidad y una serie de medidas de urgencia en caso de una amenaza química, atómica o biológica, o en caso de que se produzcan ataques cibernéticos.

La oposición criticó la iniciativa del gobierno y los Verdes acusaron al ejecutivo de alimentar el miedo de la población.

El plan también generó mucho ruido en la prensa y bromas en las redes sociales y el popular diario Bild ha publicado listas de los alimentos susceptibles de ser acopiados como duraznos desecados y salchichas en lata.

 

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