La antesala al trascendental referendo que consultará a los ciudadanos británicos su opinión sobre una posible salida de Gran Bretaña de la Unión Europea vive ahora su peor momento. Jo Cox, parlamentaria laborista a punto de cumplir 42 años (22 de junio) que hacía campaña para la permanencia del Reino Unido en la UE en su distrito al norte de Inglaterra fue baleada y apuñalada por un hombre hoy. Y a pesar del auxilio oportuno que recibió Cox, las heridas fueron más profundas.

Madre de dos hijos, estaba casada con un alto ejecutivo de la organización no gubernamental internacional “Save the Children”, preocupada por los derechos de los niños en países en conflicto. Apoyó a Jeremy Corbyn como candidato en las elecciones del Partido Laborista de 2015, las que ganó, y luego fue elegida como miembro del Parlament Británico en las Elecciones Generales del mismo año. Era considerada dentro del Partido Laborista como una de las políticas con mayor proyección, a pesar de que nunca tuvo un interés por la política cuando era estudiante.

Así lo dijo en una entrevista al diario inglés Yorkshire Post hace poco, declaraciones que recoge el diario The Guardian. “En realidad, nunca crecí siendo muy política ni laborista”. Dijo que periodo de estudios en Cambridge, experiencia que catalogó como “choqueante”, le ayudaron a darse cuenta de la realidad social y de cómo hay algunos favorecidos. “Ahí me di cuenta de la importancia que tiene el lugar donde naces, tu manera de hablar, las cosas que sabes… Yo nunca hablé correctamente ni conocí a las personas indicadas. Pasé mis veranos empacando pasta de dientes en la fábrica donde mi papá trabajaba mientras todos se tomaban un año sabático”.

Así, se hizo voluntaria para la ONG Oxfam, dedicada a realizar labores humanitarias en 90 países en desarrollo. Y viajó y trabajó en terreno. “Jo es una brillante y comprometida activista por la justicia social con una energía y ternura que la hacen un gran aporte a Oxfam”, dijo Max Lawson, director de Políticas de la organización, hace un tiempo.

Trabajó en su campaña para lograr ser miembro del Parlamento con valentía, según describen sus compañeros de partido. Argumentó en favor de la intervención militar en Siria, como parte de la bancada parlamentaria que trabaja sobre el asunto, sólo por la importancia de las labores humanitarias que hace el ejército. “No hay nada ético en estar de pie a un costado mientras miles de civiles están siendo asesinados y mutilados. No había excusa ni en Bosnia, ni en Ruanda, ni la hay ahora”, escribió sobre el asunto.

En los últimos días, había estado trabajando duro por la campaña para la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, votación que se llevará a cabo el próximo 23 de junio. Dio un discurso en la Cámara de los Comunes sobre los beneficios de la inmigración para Gran Bretaña. “Nuestras comunidades se han visto profundamente mejoradas gracias a la inmigración”, dijo. “Mientras celebramos nuestra diversidad, lo que me sorprende una y otra vez mientras viajo alrededor de mi distrito electoral es que estamos cada vez más unidos y tenemos cada vez más cosas en común, y que estas cosas pesan más que las que nos dividen”, sentenció.

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