Con nombre judío y apellidos portugueses, Levi Ribeiro Fernandes de Jesus, considerado a sus 21 años líder de los diez detenidos por planear un atentado en los Juegos de Rio 2016, no tiene origen árabe, como tampoco los otros nueve presuntos terroristas que juraron lealtad al Estado Islámico.

Es la única identidad revelada hasta el momento, por la cadena de noticias Globonews, ya que los nombres se encuentran bajo sigilo policial. El juez del sureño estado de Paraná que lleva el caso Marcos Josegrei da Silva dio esta y otras informaciones en rueda de prensa durante la tarde de ayer.

Los sospechosos fueron detenidos en el marco de la Operación Hashtag ayer jueves después de que se interceptaran conversaciones en Whatsapp y Telegram en la que hablaban de atentar en los Juegos y de comprar un fusil en internet. También se animaban a entrenarse en artes marciales y tiro a pesar del poco tiempo que falta para que arranque la competición, signos de que se trataba de una "célula amateur" según palabras del Ministro de Justicia Alexandre Moraes, que habló de "acción desorganizada" al referirse al ataque. Todos eran brasileños recientemente convertidos al islam, que buscaban en internet la lectura violenta del islam que no se encuentra en las mezquitas brasileñas.

Al parecer, el joven, que no tenía antecedentes penales, había abandonado el hogar familiar hace dos años y se había trasladado a la ciudad de Curitiba donde trabajaba en una red de supermercados mientras que otro de los detenidos de menor rango, Vitor Magalhaes o “Abdullah”, de 23 años, trabajaba con su padre en un pequeño negocio también de la ciudad de Guarulhos.

No obstante, el juez Marcos Josegrei aseguró que es difícil afirmar que tuviera una jerarquía sobre el resto. "Hay personas más activas que tienen mayor conocimiento de la dinámica de estas organizaciones (...) y otras menos incisivas", comentó. "Existe una exaltación frecuente a actos terroristas. Existen afirmaciones de que las personas efectivamente formarían parte de una organización terrorista. Existe una exaltación de actos terroristas cometidos recientemente alrededor del mundo y afirmaciones de que aquel es un acto noble que debe ser felicitado", agregó el juez.

Los crímenes por los que responderán por ahora los detenidos son la pertenencia a organización terrorista y los actos preparatorios de prácticas terroristas y se encuentran en el artículo tercero y el quinto de la ley antiterrorista, aprobada este mismo año por el gobierno brasileño de cara a los Juegos. Los individuos, de entre 20 y 40 años (si bien el ministro Moraes afirmó que entre ellos hay también un menor de edad), pasarán entre 30 y 60 días detenidos de manera cautelar. Uno de ellos ya ha cumplido al menos una pena por homicidio.

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