Bella e inteligente, Ivanka es la hija favorita de Donald Trump, y  fue una de sus armas más eficaces en la campaña, al punto que hasta los adversarios más feroces del candidato Republicano tienen poco para decir contra ella. Los medios estadounidenses sostienen que es la única persona a la que verdaderamente escucha Trump, la única capaz de domar a la fiera.

Hija de Trump con su ex esposa Ivana, es ella quien a los 34 años presentó a su padre como candidato republicano a la presidencia de la república antes de su discurso de aceptación de esa responsabilidad, en la convención del partido en Cleveland.

Madre de tres niños, casada con el promotor inmobiliario Jared Kushner por quien ella se convirtió al judaísmo, Ivanka es vicepresidenta de desarrollo y adquisiciones de las empresas de su padre, las Organizaciones Trump.

Diplomada en economía y activa empresaria, es también creadora de una línea de ropa y accesorios femeninos, y además administra un sitio web donde ofrece consejos para mujeres que trabajan.

Diversas fuentes indican que ella tuvo un papel activo en la elección del candidato a vicepresidente, y el senador Bob Corker incluso llegó a decir que la propia Ivanka sería una aspirante formidable para ese cargo.

Los expertos vaticinan que será ella y no Melania la que hará labores de primera dama. Pero ha sido la misma Ivanka quien ha dejado cuál será su papel los próximos cuatro años.

“Voy a ser la hija”, dijo Ivanka durante la entrevista que su familia concedió a Barbara Walters para 60 Minutes. Pero esto no significa que no tratará de tener un papel activo en cuanto a algunos temas, “He dicho a lo largo de la campaña que tengo una gran pasión sobre algunas causas y quiero luchar por ellas. Sueldos equitativos, cuidado infantil (para mamás trabajadoras). Estas son cosas que son muy importantes para mí”.

Pero tampoco ha estado exenta de polémicas, de hecho, fue duramente criticada por tratar de promocionar un brazalete de su marca, de 10,800 dólares, después de la primera entrevista que hizo Donald Trump como presidente electo.

- Unificadora -

Ivanka, por ejemplo, fue la primera en defender a la actual esposa de Trump, Melania, a raíz de la espectacular polémica por su discurso con frases enteras tomadas de una alocución leída por Michelle Obama hace ocho años.

 

Melania, de 46 años, ha estado poco presente en la campaña de su marido. "Melania es una madre increíble", dijo Ivanka a una revista recientemente. "Es raro que la esposa de un candidato no participe de la campaña todos los días. Ella tomó esa decisión y yo la respeto completamente, ya que es madre de un hijo pequeño, que precisa de estabilidad y rutina", apuntó.

Prácticamente todos la ven desempeñando un rol importante en un eventual gobierno de Trump.

 

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