Con la salida de Boris Johnson, la ministra de Interior, Theresa May, se sitúa como clara favorita para reemplazar a Cameron una vez completada la elección interna entre los diputados, aunque la decisión final estará, en septiembre, en manos de los afiliados de la formación.

Aunque May apoyó la permanencia británica en la UE, tuvo poca participación en la campaña para el referéndum y casi no tomó parte en los debates, lo que la sitúa como una figura más unificadora para una formación partida por la mitad: euroescépticos y pro-europeos.

Con mucha experiencia y dureza en sus discursos, que recuerda un poco a la fortaleza de Margaret Thatcher, May se presentó hoy como la política mejor situada para unificar al partido y al país.

"Tras el referéndum de la semana pasada, nuestro país necesita un liderazgo fuerte que nos conduzca en este periodo de incertidumbre económica y política y que negocie los mejores términos posibles cuando nos marchemos de la UE", afirmó May.

"Necesitamos un liderazgo que una a nuestro partido y a nuestro país", insistió la política conservadora en el centro de Londres.

En un claro mensaje a otros candidatos, señaló que el puesto de primer ministro es un "trabajo serio" que tiene "implicaciones en la vida de la gente".

Ya fue bautizada por algunos medios locales y analistas políticos como "la nueva Dama de Hierro" en alusión al apodo dado a Thatcher durante su gestión.

May tendrá como principal contrincante a Gove, ya que los otros aspirantes no son figuras destacadas y parecen tener menos respaldo entre el grupo parlamentario.

May, de 59 años, es hija de un vicario y está casada con el banquero Philip John May. No tienen hijos. Encarnó la línea dura contra la inmigración dentro del gobierno Cameron, en el que sirve desde 2010. Empezó en la política local londinense en 1986 después de estudiar en la Universidad de Oxford y trabajar brevemente en el Banco de Inglaterra.

 

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