Varios dirigentes republicanos han advertido de que podría haber sorpresas en el anuncio de Trump, aunque los medios han tratado de afinar al máximo sus quinielas. En la mayoría de ellas figuran el gobernador de Indiana, Mike Pence, el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, y el senador Jeff Sessions.

El virtual nominado republicano celebró un evento en Indiana este martes en el que compartió escenario con el gobernador Mike Pence, quien es visto por muchos como el favorito a hacerse con el puesto.

La química en escena parece ser una de las cualidades que está barajando Trump, siempre atento al performance. La semana pasada uno de los aspirantes, el senador Bob Corker de Tennessee, no consiguió conectar con el público y con Trump durante una aparición conjunta, lo que motivó su autodescalificación.

  • Mike Pence, gobernador de Indiana:

Trump se reunió con Pence y su familia el pasado fin de semana, y aparentemente el gobernador le causó buena impresión.

A su experiencia como gobernador, Pence suma 12 años en la Cámara de Representantes. Pero Pence, antes un favorito de la derecha, se ha desprestigiado con su manejo de la ley estatal de “libertad religiosa”, que los opositores temían permitiría discriminar a gays y lesbianas.

  • Next Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes:

Trump ha dicho que busca a alguien con experiencia en el Congreso para aprobar sus leyes. En ese caso, nadie es más calificado que Newt Gingrich, legislador por Georgia durante 20 años.

Gingrich se ha convertido en un asesor de confianza de Trump, a quien aporta ideas e importantes conexiones. Pero no está claro hasta qué punto Trump está dispuesto a compartir el escenario con una personalidad tan fuerte, que además en ocasiones lo ha criticado.

  • Chris Christie, gobernador de Nueva Jersey:

Desde que sorpresivamente le dio su apoyo, Christie se ha convertido en un confidente íntimo de Trump, a quien asesora en momentos de crisis. Es uno de los perros de ataque más eficaces del partido, hábil para la campaña y atractivo para el público.

Sin embargo, Christie arrastra consigo el escándalo de un juicio penal a sus ex colaboradores previsto para comenzar en septiembre, en lo más álgido de la campaña. Además sus índices de popularidad han caído al suelo en su propio estado, presa de penurias económicas.

  • Jeff Sessions, senador por Alabama:

Sessions es el primer senador que apoyó a Trump y es uno de los principales impulsores de su campaña. Los dos coinciden en su posición intransigente y represiva frente a la inmigración ilegal.

Es dudoso que una personalidad apacible como la suya sirva para dar el golpe publicitario que desea Trump. Pero ha demostrado su lealtad, algo que Trump valora.

 

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