El regulador británico de embriología concedió este lunes su primera autorización para modificar genéticamente embriones humanos, como parte de las investigaciones sobre las causas  de abortos espontáneos.

Esta autorización se refiere a la utilización del método Crispr-Cas9, que permite centrarse en los genes defectuosos para neutralizarlos de manera más precisa.

"Nuestro comité ha aprobado la solicitud de la doctora Kathy Niakan, del Francis Crick Institute, para renovar su licencia de investigación en laboratorio, incluyendo la edición genética de embriones", indicó la Autoridad de Fertilización Humana y de Embriología (HFEA, por su siglas en inglés) en un comunicado.

La solicitud fue presentada el mes de septiembre para estudiar los genes que intervienen en el desarrollo de células que van a formar la placenta. El objetivo es determinar por qué ciertas mujeres sufren abortos espontáneos.

La modificación genética de embriones para tratamiento está prohibida en Reino Unido. En cambio, fue autorizada desde 2009 para la investigación, bajo condición --entre otras-- de que los embriones sean destruidos al cabo de dos semanas como máximo.

Pero es la primera vez que una autorización formal para manipular genéticamente embriones ha sido dada de forma oficial, al menos en un país occidental. Sin embargo en algunos países, esta práctica no está formalmente prohibida y no requiere necesariamente de una solicitud de autorización.

Por otro lado la HFEA confirmó este lunes que se prohibiría utilizar los embriones para trasplantarlos a mujeres.

En abril pasado, investigadores chinos habían anunciado que consiguieron modificar un gen defectuoso de varios embriones, responsable de una enfermedad de la sangre potencialmente letal. Ello generó una controversia sobre las consecuencias éticas de este tipo de prácticas.

Los propios científicos chinos indicaron haber tenido "grandes dificultades" y afirmaron que sus investigaciones "demostraban la urgente necesidad de mejorar esta técnica para aplicaciones médicas".

PB/MC