La mañana del domingo un múltiple crimen sacudió a Mendoza: tres mujeres mayores y un bebé fueron atacadas por un hombre de 30 años.

El homicida, Daniel Ángel Salazar Aceituno, experto en artes marciales, huyó de la escena y fue detenido en el Hospital Central, en el momento en que pedía de urgencia que le hicieran curaciones tras decir que había sufrido un asalto.

El aviso de lo ocurrido fue dado por uno de los menores, quien se escondió al interior del baúl de un automóvil y desde ahí avisó a los números de emergencia que había sido testigo de los asesinatos y víctima del ataque.

Con el paso de las horas se fueron conociendo nuevos antecedentes del crimen y según reproduce el diario argentino Clarín, los motivos de la brutal matanza.

Según el medio, Salazar era el padre del lactante de 10 meses que resultó gravemente herida tras el ataque y su paternidad habría sido el detonante de la tragedia.

La madre de Claudia Arias (30), una de las víctimas, detalló que Salazar “pensaba reconocer” a la niña, sin embargo, de acuerdo a los investigadores el sujeto dudaba de la palabra de Arias y no creía ser el padre de la menor.

El fiscal a cargo del caso, Santiago Garay relató que “el hombre y la mamá de los chicos discutieron, aparentemente por el ADN”, aunque detalló que en su declaración el inculpado negó ser responsable del crimen y atribuyó las heridas encontradas en sus manos a un asalto que habría sufrido cerca del terminal.

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