El aparato, denominado Nerehta, participó en maniobras realizadas en la zona de Irkutsk, en Siberia.

Maniobras militares efectuadas por las Tropas de Misiles Estratégicos en Irkutsk, al sur de Siberia, sirvieron como campo de prueba para un nuevo robot militar desplegado por las fuerzas armadas de Rusia.

El aparato, denominado Nerehta, posee una ametralladora dotada con un telémetro láser y una computadora balística. Se mueve sobre orugas y cuenta con cámaras normales y termográficas que emiten señales hasta un controlador tanto de día como de noche.

Según autoridades militares citada por el medio ruso RT, el arma que porta el robot tiene un alcance de 400 metros. El dispositivo está diseñado para custodiar el despliegue de los cohetes intercontinentales Topol-M, que son transportados a bordo de un vehículo y forman parte de la espina dorsal de la capacidad nuclear de Rusia.

El robot puede cooperar con las tropas y puede efectuar labores de combate, patrullaje y reconocimiento, consigna un reporte de la agencia RIA-Novosti.

"Es un complejo de combate terrestre móvil y constituye una buena unidad", describió el capitán Dmitri Lychaguin, quien participó en las maniobras.

El desarrollo de robots bélicos es una de las áreas armamentísticas que genera mayor interés entre las fuerzas armadas del mundo. Hasta ahora, las labores de estos aparatos se centran de preferencia en tareas como el limpiado de minas, aunque su posible utilización en combate ya muestra avances.

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