Con las fiestas navideñas a la vista, los australianos ya tienen un lugar donde tratar los excesos de alcohol que se cometen en esta época: se trata de Hangover Clinic, la primera clínica que trata los efectos de la resaca.

La clínica, abierta en Surry Hills, a las afueras de Sidney, ofrece una solución para los terribles dolores de cabeza mañaneros que caracterizan la resaca. "Hemos tenido a muchas personas diciendo: 'Ya no puedo beber como solía hacerlo. No me recupero igual que antes", asegura Max Petro, fundador de la clínica, a la televisión neozelandesa 3 News.

"En tan solo 30 minutos, te levantarás del sofá fresco y listo para afrontar el día, bien para salir con los amigos, para una ocasión especial con la familia, una apretada agenda de reuniones o simplemente para que puedas sentirte como la mejor versión de ti mismo", resumen en su página web.

Eso sí, eliminar el efecto de la resaca no sale barato. El centro ofrece diferentes tipos de tratamientos para sus usuarios, cuyos precios van desde los 140 dólares australianos (unos 92 euros) para terapias de 30 minutos hasta los 200 dólares (131 euros) de una terapia que denominan "Resurección", de una hora y que es para "situaciones graves", según definen en la web.

"Como todos sabemos, algunas resacas pueden ser terribles y algunas personas ni siquiera pueden salir de la cama", explica a 3 News Rod Lang, uno de los trabajadores de la clínica. Aquellos que acuden a este centro reciben el tratamiento sentados en un sofá.

El paquete básico incluye, por ejemplo, un litro de una solución isotónica administrada por vía intravenosa, un cóctel de vitaminas B y C y la elección de un medicamento para los dolores de cabeza o bien para las náuseas.

No obstante, la apertura de esta clínica también ha suscitado voces críticas que aseguran que la resaca es precisamente un recordatorio para que las personas no abusen del alcohol, y que los tratamientos que ofrece este centro podrían incitar a beber en exceso. En este sentido, el fundador se defiende: "No hay ni una sola persona que beba compulsivamente en nuestra clínica. Nuestra tarea es asegurarnos de que la gente pueda seguir con su día a día", concluye Petro.

PUB/IAM