Una nueva protesta contra el alza de la tarifa del transporte público en Sao Paulo, que transcurría pacíficamente, acabó dispersada con bombas de estruendo, informaron los medios locales este martes.  

La marcha transcurrió pacíficamente hasta entrada la noche, cuando la mayoría de los manifestantes ya se había retirado, pero un grupo intentaba entrar en una estación de metro del centro, según relató el portal de noticias G1.

Al ser impedidos por la policía, los manifestantes intentaron bloquear el tránsito de una avenida y en ese momento fueron dispersados con bombas de estruendo.  

"No vamos a salir de la calle hasta que las tarifas caigan". Con esa consigna y portando banderas contra el ajuste, los manifestantes recorrieron desde la tarde importantes avenidas de la mayor ciudad de Sudamérica, cuya tarifa de ómnibus y metro aumentó hasta casi igualar el valor de un dólar. 

Es la cuarta marcha del año convocada por el Movimiento Passe Livre (MPL), que pregona la gratuidad del transporte. Esta vez se sumaron manifestantes de otros grupos, como el Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), informó la policía.

En las ediciones anteriores se registraron choques con los uniformados, que utilizaron gases lacrimógenos y bombas de estruendo para dispersar a los manifestantes. 

Según fotos publicadas por la policía, que no divulgó la cifra total de participantes, dos manifestantes fueron detenidos por llevar en sus mochilas un martillo y una honda. Otros tres fueron detenidos por prender fuego barricadas al final de la protesta.

En Sao Paulo, la enorme y superpoblada ciudad brasileña, la tarifa del transporte subió de 3,50 reales a 3,80 (de 0,8 dólares a 1 dólar aproximadamente). 

"Todos los días me muevo de un lado a otro en Sao Paulo y esta alza me perjudica mucho. Vine hoy a la calle porque creo que existe la posibilidad de cambiar las cosas", dijo a la AFP Lauro Souza, estudiante de ingeniería de 26 años.

El gobierno paulista sostiene que el alza de las tarifas está por debajo del aumento de la inflación en 2015, que fue de 10,67%. 

Aunque considerablemente menos numerosas, las marchas de las últimas semanas evocan las grandes manifestaciones de mediados de 2013 cuando millones de brasileños se lanzaron a las calles del país.

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