La creciente carencia de materia prima e insumos impactó también a esta industria, dentro del cada vez más deteriorado escenario económico en ese país.

La industria cervecera venezolana se convirtió en otra víctima del deteriorado panorama económico que vive en ese país: la principal empresa del rubro, la mundialmente famosa Polar, comunicó que detendrá su producción.

La firma justificó la decisión en las dificultades que enfrenta para conseguir insumos y materia prima, debido a que el Gobierno chavista se ha retrasado en la venta de divisas oficiales, dentro del estricto control de cambios aplicado por las autoridades.

"Hoy se suspendieron las operaciones", señaló Polar en un comunicado.

La compañía había informado ya la semana pasada la disminución de su producción de cerveza y malta, y sus reservas de cebada malteada importada se acabaron el viernes.

La suspensión dejó en el aire los empleos de 10 trabajadores y la fuente de recursos para alrededor de 300 mil personas que laboran en tareas ligadas a la industria, como proveeodores, transportistas y comerciantes.

Polar controla 75% de un importante mercado local, pues Venezuela es uno de los consumidores de cerveza más altos del continente, con alrededor de 80 litros anuales per cápita: es precedido sólo por Chile y Argentina.

El país es el tercer productor de la bebida alcohólica en América Latina, detrás de México y Brasil.

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