Los dos obispos secuestrados en la ciudad de Alepo se encontraban en Siria intentando liberar a dos sacerdotes cristianos raptados, informó hoy Habib Efram, presidente de la Liga Siriaca, que representa a los cristianos de este credo en varios países.

En declaraciones a la cadena de televisión libanesa LBC, Efram destacó que el obispo metropolita de Alepo y Alejandría, Bulos Yaziji, y el metropolitano siriaco ortodoxo de Alepo, Yuhanna Ibrahim, estaban en una misión para lograr la libertad de dos sacerdotes secuestrados hace cuatro meses.

La Agencia Nacional de Noticias (ANN) informó ayer de que el secuestro de los dos obispos se llevó a cabo cuando ambos prelados se dirigían en coche, conducido por un sacerdote, desde una aldea cerca de la frontera turca hacia Alepo y que cuando estaban llegando elementos armados los obligaron a bajar del vehículo y asesinaron al conductor.

"Hay promesas de que los obispos serán liberados pronto", agregó Efram, que pidió posturas "firmes" contra ese tipo de incidentes para evitar la expulsión de los cristianos de ese país y de la región.

El secuestro de los citados obispos ha sido condenado por líderes cristianos y musulmanes. El muftí del Líbano, la máxima autoridad religiosa, jeque Mohamad Rachid Kabani, señaló hoy que lo sucedido es un intento de "ensuciar la imagen del islam" y condenó los ataques contra religiosos de cualquier comunidad.

Por su parte, el papa Francisco sigue con preocupación el secuestro de dos obispos ortodoxos en Siria y reza "intensamente" por la salud y la liberación de los mismos y para que el pueblo sirio alcance la paz y la reconciliación, informó hoy el Vaticano