Este lunes el presidente del Senado de Brasil, Renan Calheiros, afirmó que el proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff sigue vigente.

Esto luego que su homólogo en la Cámara de Diputados, Waldir Maranhão, decidiera anular la sesión del 17 de abril en la que se votó a favor de un juicio político contra la mandataria.

Mediante una sesión en el pleno, Calheiros señaló que era una decisión intempestiva, que no tenía cabida en el proceso democrático por lo que no podía ser aceptada.

Agregó que la medida había sido adoptada cuando el Senado ya discute desde hace varias semanas el asunto. Por lo que seguirá adelante con el programa previsto.

Es decir el miércoles debería iniciar la sesión para votar si se lleva a cabo el juicio contra la mandataria, lo que la haría renunciar de su cargo hasta 180 días.

La inesperada decisión de Maranhã, se dio a conocer dos días antes de que el pleno del Senado votará por una comisión para juzgar a la mandataria por supuestamente haber intervenido en las cuentas publicas en 2014 y a inicios de 2015.

Maranhão, del Partido Progresista, argumentó que aceptó una demanda del abogado general del Estado en la que se señalaba que hubo vicios en el voto del mes anterior.