Las agresiones sexuales de 58 hombres a mujeres durante la Nochevieja de Colonia no tuvieron como únicos protagonistas a los refugiados, como aseguraron las autoridades alemanas. De hecho, solo tres de los agresores habían llegado al país con ese estatus. Así lo asegura este lunes el diario británico Independent, que recuerda las acusaciones de la policía y el gobierno de Colonia contra los refugiados, pese a que la identidad de los atacantes no estaba confirmada. Esto contribuyó a que buena parte de la opinión pública alemana reaccionara en contra del colectivo, según sondeos publicados en el país.

Sólo tres de los 58 detenidos por las agresiones sexuales perpetradas en Colonia en Nochevieja eran refugiados de Siria o Iraq y la mayoría eran norteafricanos, según ha revelado el fiscal de Colonia, Ulrich Bremer. Bremer ha explicado en declaraciones al diario Die Welt que entre los detenidos había 25 argelinos, 21 marroquíes, tres tunecinos y tres ciudadanos alemanes. Además, ninguno de ellos estaba recién llegado a Alemania.

El fiscal ha revelado igualmente que de las 1.054 denuncias recibidas, 600 eran por robo y no por agresión sexual, a pesar de la polémica generada tras estos incidentes y las manifestaciones xenófobas posteriores. En estos momentos se encuentran en prisión 15 personas vinculadas presuntamente a los sucesos de la Nochevieja, pero sólo uno de ellos está relacionado con una agresión sexual pues el resto está acusado de robos o delitos contra la propiedad. La policía alemana ha identificado hasta ahora a 73 sospechosos.

Bremer recordó que la gran mayoría de los detenidos “entran en la categoría de refugiados”, ya que entraron en Alemania diciendo que querían pedir asilo e incluso pidieron formalmente este asilo.El escándalo de las agresiones a mujeres en el centro de Colonia en la última noche del año irrumpió en el debate abierto en Alemania ante la crisis de los refugiados, tras conocerse que entre los primeros sospechosos había solicitantes de asilo.

En enero el Gobierno alemán incluyó a Argelia, Marruecos y Túnez en el listado de países de origen seguros, por lo que ya no se puede considerar de por sí a los procedentes de estas naciones como refugiados y reduce considerablemente sus opciones de recibir el estatus de asilado. Ante la alarma social general, a finales de enero el Gobierno de gran coalición aprobó un proyecto de ley para agilizar la expulsión del país de los extranjeros que cometan delitos, una norma consensuada de urgencia entre conservadores y socialdemócratas que logró calmar en parte la polémica generada.

Alemania recibió el año pasado cerca de 1,1 millones de solicitantes de asilo y la cifra sigue aumentando mientras se suceden las críticas a la canciller, Angela Merkel, ante la falta de respuesta europea a la crisis.

 

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