El número de fallecidos en el terremoto del miércoles en el centro de Italia subió hoy hasta los 281 mientras el país está de luto oficial y prepara los primeros funerales de Estado por las víctimas provocadas por el desastre.

El incremento del número de fallecidos correspondió hoy a la localidad de Amatrice, a unos 140 kilómetros al noreste de Roma, donde murieron 221 personas y hoy continuaron los trabajos de rescate, pero con menos esperanza de encontrar supervivientes.

En el pueblo de Arquata se mantiene el cómputo de 49 muertos y en Accumoli fallecieron once personas, según el balance oficial, aún provisional, comunicado por la Protección Civil en Roma.

La tierra siguió temblando durante el día de hoy -Protección Civil comunicó que se registraron un total de 220 réplicas-, lo que tuvo como consecuencia el empeoramiento de las condiciones de viabilidad de las carreteras de las zonas afectadas.

El terremoto del día 24, de 6 grados en la escala abierta de Richter y que afectó sobre todo a poblaciones de los Apeninos centrales de las regiones de Umbria, Lacio y Las Marcas, causó heridas a 388 personas, según los datos oficiales provisionales.

Desde que ocurrió el seísmo ha podido rescatarse con vida a 238 personas, precisó un portavoz de la Protección Civil.

Este organismo comunicó que se ha dispuesto la acogida en centros deportivos y públicos para 3.600 damnificados en un total de 44 localizaciones y que trabajan en las tareas de rescate y asistencia a los damnificados 6.581 personas.

El Gobierno de Matteo Renzi comunicó hoy que los primeros funerales de Estado en memoria de algunos muertos causados por el seísmo se celebrarán el sábado en la localidad de Ascoli Piceno, un acto en el que se espera la asistencia del primer ministro y del presidente de la República, Sergio Mattarella.

No será un funeral en memoria de todos los fallecidos, puesto que algunas familias han preferido ceremonias en sus lugares de origen y en ocasiones en la intimidad, sin esperar a un evento organizado por el Estado.

Por parte del Ejecutivo, el ministro del Interior, Angelino Alfano, calificó de "milagro laico" que se pudiera rescatar a más de 200 personas con vida de entre los escombros y aseguró que "la máquina de los equipos de ayuda empleados en la emergencia ha funcionado a la perfección".

No obstante, las dudas sobre las medidas de prevención y, sobre todo, los estándares de construcción en una zona cuya alta sismicidad no es un precisamente un secreto comenzaron hoy a escucharse claramente.

La destrucción de una escuela en Amatrice que había sido sometida a trabajos de adecuación para hacerla resistente a un terremoto ha causado indignación entre ciudadanos afectados por la devastación de la localidad y hay ya acciones ante la Justicia.

La fiscalía de Rieti abrió ayer jueves una investigación preliminar con la hipótesis de desastre doloso después de comprobar los daños en algunos edificios que habían sido reestructurados recientemente, como la escuela de Amatrice.

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