Camille, una mujer de 23 años convertida al islam, y su pareja, un franco-chadiano de 35 años, fueron arrestados el lunes pasado en la ciudad de Montpellier (sur de Francia) y se encuentran en detención preventiva en el marco de una investigación antiterrorista.

En un primer momento, la pareja fue arrestada por “apología de terrorismo” en el contexto de una investigación local. Pero la fiscalía de París lleva a cabo su propia pesquisa. La policía está intrigada porque en el hogar allanado encontraron una falsa panza de mujer embarazada que permite disimular objetos. El vientre artificial, comprado en internet, había sido vaciado manualmente y estaba recubierto con papel de aluminio. ¿Era para esconder explosivos y hacerlos indetectables? ¿Para una operación kamikaze?

Las fuerzas de orden no encontraron rastros de explosivos, pero en sus computadoras hallaron búsquedas sobre cómo fabricar explosivos y fotos de yihadistas.

El diario Le Midi Libre, que revela el caso, asegura que los investigadores describen a la mujer “muy inteligente” y que se habría radicalizado tras pasar “horas mirando videos atroces cometidos por el grupo Estado islámico”.

Entretanto, las autoridades francesas anunciaron este martes haber impedido un atentado yihadista contra las fuerzas de seguridad la semana pasada en la región de Orleans, en el centro del país.

En este contexto, el gobierno de François Hollande prepara cambios constitucionales para consolidar los poderes policiales en la batalla de largo alcance contra el islamismo radical.

 

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