Ibrahim El Bakraoui, uno de los kamikazes que se hizo estallar en el aeropuerto de Bruselas el martes, dejó un testamento en el que dijo estar desesperado, indicó este miércoles la fiscalía belga que identificó a su hermano Khalid como el atacante suicida de la estación de metro.

El documento fue encontrado en el computador personal del atacante, en el barrio del departamento que la policía allanó ayer. La pista de un taxista que los llevó desde el barrio de Schaerbeek les llevó hasta el inmueble, donde además se encontraron distintos insumos para elaborar explosivos.

"El allanamiento en esa dirección permitió descubrir 15 kg de explosivo de tipo TATP [un explosivo altamente inestable], 150 litros de acetona, 30 litros de agua oxigenada, detonadores, una valija repleta de clavos y tornillos así como material destinado a confeccionar artefactos explosivos", dijo el fiscal federal, Frederic Van Leeuw.

En el documento, el terrorista aseguraba "no saber qué hacer", que le estaban buscando "por todas partes" y temiendo terminar "junto a él en una celda", en una posible referencia a Salah Abdeslam, sospechoso clave de los atentados de París del 13 de noviembre y detenido el viernes en Bruselas.

Ibrahim y Khalid El Bakroui tenían antecedentes policiales "sin vínculos con actividades terroristas", añadió el fiscal.

En total la policía allanó cinco lugares luego de los atentados. Dos personas fueron detenidas, una de ellas fue liberada luego de ser interrogada, la otra está siendo indagada.

PUB/FHA