La muerte del niño Caleb Thomas Schwab en el tobogán acuático más grande del mundo continúa entristeciendo a la sociedad estadounidense. Ahora, diversos testigos narran a las cadenas estadounidenses cómo fue la muerte del menor. 

"Escuché un grito y solamente vi sangre alrededor", cuenta Jess Sanford, una de las personas que se encontraban en el parque acuático Schlitterbahn, ubicado en Kansas City, en el Estado de Kansas, Estados Unidos. Ella estaba acompañada de su amiga Melanie Gocke y unas horas antes se habían subido al tobogán "Verruckt", que ostenta el récord Guiness de ser el más grande del mundo. 

El tobogán Verruckt es la atracción principal del parque acuático Schilitterbahn

El tobogán Verruckt es la atracción principal del parque acuático Schilitterbahn

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Caleb se encontraba en una balsa para tres personas, acompañado de otras jóvenes adolescentes, quienes "no tenían relación con él", informaron las autoridades. Según lo que contaron Sanford y Gocke a la cadena CNN, se podían escuchar los gritos de ambas acompañantes del niño. 

Las jóvenes coincidieron con una de las versiones que han referido otros testigos y visitantes del parque: los cinturones de seguridad del parque estaban en mal estado y no cumplían con su función

Testigos narran que los arneses de seguridad no funcionaban

Testigos narran que los arneses de seguridad no funcionaban

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"El grito que escuché no sonaba como algo característico de ese juego. Fue entonces cuando volteé", cuenta Sanford y añade: "No entendí que estaba pasando hasta que vi al niño por la segunda mitad del tobogán... y entonces vi la sangre", explicó. 

Esta versión coincide con lo que contó Esteban Castañeda a la cadena estadounidense ABC News. Él también estaba en el parque acuático cuando ocurrieron los hechos. 

"Vi un cuerpo en el tobogán y después llegó la balsa. Un socorrista intentó llegar hasta ese lugar, pero después dijo que no había nada que él pudiera hacer", contó Castañeda y dijo que había subido a la misma atracción acompañado de su hija de 14 años, quien le contó que al final del recorrido se le rompió el cinturón de seguridad. 

El parque ya está en operaciones

Mientras tanto, tres días después del incidente, el parque acuático reabrió sus puertas. Solamente se mantiene cerrado el tobogán Verruckt.