Tres personas murieron y 73 resultaron heridas este jueves en Van, este de Turquía, en un atentado con coche bomba perpetrado por el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), declaró el gobernador local.

El atentado, que provocó importantes daños, estaba dirigido contra una comisaría de Ipekyolu, un barrio céntrico de la ciudad, indicó Ibrahim Tasyapan, gobernador de Van, citado por la agencia progubernamental Anadolu.

El gobernador atribuyó el atentado al "grupo terrorista" regional, tal como designan las autoridades al PKK, organización rebelde kurda ilegal.

El gobernador precisó que perdieron la vida dos civiles y un policía, y no tres civiles como había señalado anteriormente otro responsable de la gobernación de Van. Respecto a los heridos, 20 son policías, añadió Tasyapan.

La policía detuvo en el lugar del atentado a un militante herido, sospechoso de haber dejado el coche bomba delante de la comisaría, indicó Anadolu.

El detenido fue conducido al cuartel general de la policía en Van para ser interrogado, según la agencia.

Asimismo, en Semdinli (sureste), los rebeldes kurdos atacaron un retén policial a primera hora del jueves, hiriendo a dos agentes, según Anadolu.

Las fuerzas de seguridad sufren ataques del PKK casi a diario desde la anulación en 2015 de un alto el fuego entre los rebeldes kurdos y las fuerzas gubernamentales. Centenares de policías y militares han muerto.

Pero Van, ciudad de población mixta y destino turístico muy popular, se había mantenido a resguardo hasta el momento de la violencia.

El PKK ha seguido cometiendo atentados estas últimas semanas, después de la intentona golpista del 15 de julio contra el presidente Recep Tayyip Erdogan.

Cinco policías y tres civiles murieron el lunes pasado en un atentado del PKK con coche bomba contra un puesto de policía en una autopista de la región.

El gobierno se ha comprometido a continuar las operaciones contra el PKK en el este de Turquía, aunque el ejército esté debilitado por la purga masiva que afecta también a otras instituciones, después del golpe fallido.

Más de 40.000 personas han muerto desde que el PKK empuñó las armas en 1984 para luchar por la creación de un estado kurdo independiente en el este de Turquía.

Las reivindicaciones del PKK se centran ahora principalmente en los derechos de la importante minoría kurda y en la obtención de una autonomía para las regiones habitadas por los kurdos.

El PKK está considerado un grupo terrorista por Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos.

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