Donald Trump hizo este lunes su primera aparición en la convención del Partido Republicano en Cleveland, en la que prometió la victoria en las elecciones presidenciales de noviembre.

"Vamos a ganar", lanzó simplemente el aspirante republicano antes de presentar a su esposa Milania, quien elogió a un hombre que "está listo para liderar" Estados Unidos.

El millonario quiso dar así una muestra de confianza en las posibilidades de su opción frente a la demócrata Hillary Clinton, en una jornada en la que "rebeldes" contrarios a su postulación dentro del mismo partido del elefante plantearon su disenso.

Este lunes, un grupo de delegados intentó evitar la ya definida nominación del magnate y exigieron someter a votación a viva voz las reglas de la convención.

Los rebeldes, agrupados bajo el lema "Stop Trump" ("Detengan a Trump"), buscaban cambiar las normas tradicionales que rigen este acto partidario y conseguir que los delegados votaran por sí mismos, y no de acuerdo a lo que obligan los resultados de las primarias en cada uno de sus estados.

No obstante, la intentona no prosperó y el magnate cuenta, hasta ahora, con el respaldo de la cúpula republicana en su aspiración de disputar la Casa Blanca a la ex secretaria de Estado.