El Parlamento Europeo pidió el jueves la congelación de las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea, debido a la "desproporcionada" represión de las autoridades tras el fallido golpe de Estado de julio, provocando la cólera de Ankara.

El ministro turco para la Unión Europea (UE), Ömer Celik, declaró hoy que la solicitud del Parlamento Europeo de suspender el proceso de adhesión de Turquía al club comunitario "carece de coherencia política".

Celik insistió en que el mensaje de la UE debe ser contra "el golpe de Estado" en Turquía en julio pasado y no contra las decisiones que está tomando el Gobierno turco bajo el estado de emergencia, que según Celik respetan el "marco de derecho internacional", informó la cadena de noticias CNNTürk.

Concretamente, los europarlamentarios condenaron "las desproporcionadas medidas represivas" impulsadas por las autoridades turcas tras el intento de golpe de Estado.

El ministro turco rechazó estas alegaciones y destacó que "Europa está rodeada por la extrema derecha, pero en cambio tratan de dar una lección a Turquía y cortar las relaciones".

"El Parlamento Europeo solía ser una institución con opiniones diferentes, pero ahora es una sola voz que no es democrática", opinó Celik.

"Esto refleja la crisis de la UE en la defensa de sus propios valores", precisó el ministro en la primera reacción oficial turca tras el voto en Estrasburgo (Francia).

El presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan, había adelantado ayer que Turquía no daba "valor" a la decisión del Parlamento Europeo.

"No nos lo tomamos en serio, esta decisión no existe", aseveró hoy Celik en ese mismo sentido.

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