Más de un centenar de animalistas se han desnudado este domingo en el centro de Barcelona en protesta contra los abrigos de pieles, según la entidad naturalista AnimaNaturalis, convocante del acto.

Por undécimo año consecutivo, más de un centenar de personas de todas partes de España y lugares del mundo se han reunido en Barcelona para desafiar las bajas temperaturas del invierno y desnudarse para protestar contra el uso de pieles de animales.

El acto ha tenido lugar en la céntrica plaza Catalunya, y ha servido para “dar voz a los millones de animales que anualmente son maltratados y asesinados y que no pueden defenderse ellos mismos”.

En la performance, los participantes se han manifestado completamente desnudos, rociados con sangre artificial y amontonados unos encima de otros, como quedan los cuerpos de los animales sin vida una vez les han arrancado su piel.

El objetivo, según los animalistas, es concienciar a la población del enorme número de animales que se utilizan para confeccionar un sólo abrigo de piel y de la crueldad escondida tras la industria peletera.

“Se ha asociado erróneamente el uso de prendas de piel con el lujo y la moda y este es el pensamiento que hay cambiar porque si conseguimos que no haya demanda, no habrá oferta. Actualmente, hay muchas alternativas para vestirse sin tener que arrebatar la piel y la vida a un animal”, ha declarado la directora de AnimaNaturalis en España, Aída Gascón.

Visones, hurones, zorros, conejos, focas, nutrias, vacas, chinchillas, y en China incluso perros y gatos, forman parte del amplio grupo de animales que son asesinados para convertir sus pieles en prendas de vestir o accesorios de moda.

Anualmente, más de 60 millones de animales son sacrificados en todo el mundo para comerciar con su piel, según AnimaNaturalis, que denuncia que para confeccionar un solo abrigo de pieles, es necesario quitar la vida a 20 zorros, lobos o linces, 70 visones o conejos y hasta 300 chinchillas.

Es por ello por lo que AnimaNaturalis ha solicitado oficialmente a El Corte Inglés que cese en la venta de pieles de animales en sus tiendas, pero no ha recibido respuesta, motivo por el que ha iniciado una campaña contra esta empresa, hasta que cambie sus prácticas.

“El abandono de los abrigos de pieles es una tendencia mundial que no se puede detener ni retrasar. Por razones éticas, El Corte Inglés debiera dejar de vender estos productos, incluso antes de que el público deje de consumirlos por completo”, ha agregado Gascón.

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