El hombre, de 26 años, era "conocido por la justicia por diversos hechos, incluso algunos ligados a problemas psiquiátricos", explicó la fiscalía de Bruselas después de su detención en las inmediaciones del céntrico centro comercial.

El sospechoso había contactado él mismo con la policía por la mañana, afirmando que había sido secuestrado y liberado en ese lugar "con un cinturón de explosivos que tenía que ser accionado a distancia por una tercera persona".

Pero una vez localizado y detenido, el servicio de artificieros sólo le encontró un cinturón "que contenía sal y galletas".

El incidente empezó hacia las 06H30 locales (04H30 GMT), cuando se señaló la presencia de un sospechoso cerca del centro comercial City 2, un lugar que en los últimos días los medios belgas habían citado como posible objetivo de nuevos atentados.

El primer ministro, Charles Michel, celebró una reunión de emergencia con miembros de su gabinete de seguridad. "Por el momento, la situación está bajo control", dijo Michel a la salida de la reunión. "Los servicios de seguridad siguen en alerta", añadió.

El nivel de alerta antiterrorista en el país se mantuvo en nivel 3 (amenaza "posible y verosímil") de un total de 4 (amenaza "seria e inminente"), indicó en Twitter el centro de crisis belga.

El hombre detenido ya se dio a conocer en el pasado al declarar a la policía "que fue incitado a partir para unirse al Estado Islámico en Siria". "Ahora es investigado en profundidad para determinar si tiene relación o no con hechos de terrorismo", precisó la fiscalía.

"Podemos suponer que tenía simpatías por Estado Islámico", comentó el ministro de Justicia, Koen Geens.

La detención del sospechoso, hacia las 05H30 locales (03H30 GMT) y la confirmación en el lugar de que llevaba un cinturón sospechoso puso a las fuerzas de seguridad en alerta máxima.

Varios accesos a la estación de metro situada en el centro comercial fueron cerrado y numerosos militares armados fueron desplegados en la zona, constató un periodista de la AFP.

El cordón de seguridad instalado alrededor del centro de comercial fue levantado a media mañana y se pudo volver a acceder a la calle comercial peatonal adyacente.

El alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur, se mostró tranquilizador ante los periodistas, asegurando que no había una amenaza particular contra los comercios.

"Tal vez se trata de una provocación, pero la puesta en escena incluía un cinturón de explosivos, lo que toca al terrorismo", declaró después de una reunión de crisis.

El 22 de marzo, unos ataques yihadistas casi simultáneos del grupo Estado Islámico (EI) en el aeropuerto y el metro de Bruselas acabaron con la vida de 32 personas.

El domingo, la justicia imputó a tres hombres por "intento de asesinato terrorista" tras una vasta operación que se saldó con decenas de detenciones, en el contexto de la Eurocopa que lleva a miles de personas a seguir los partidos en la calle mediante pantallas gigantes.

Los fiscales detuvieron a tres hombres identificados como Samir C., Moustapha B. y Jawad B., pero liberaron a otros nueve tras interrogarles.

Las zonas de la redada del sábado incluyen algunos de los barrios de Bruselas donde se planearon los ataques de marzo y los del 13 de noviembre en París.

Las autoridades justificaron la ola de arrestos porque era necesaria una "intervención inmediata".

En proporción a su población, Bélgica tiene el mayor número de personas dentro de la UE -unas 500- que han viajado a Siria e Irak para unirse a los yihadistas.

 

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