Un video en el que un sacerdote filipino recorre el templo y canta un villancico sobre una patineta “hoverboard” en la Misa de Nochebuena de 2015 se viralizó a través de las redes sociales, suscitando polémica entre quienes comentaron el hecho. La Diócesis de San Pablo (Filipinas), a la que pertenece el presbítero, publicó hoy un comunicado anunciando que será separado de la parroquia y pasará un tiempo reflexionando sobre lo ocurrido.

“La Diócesis de San Pablo desea abordar un tema que involucra a uno de sus sacerdotes”, indicó el obispado filipino en su comunicado “sobre el tema del ‘Hoverboard’”.

El video que protagoniza el P. Falbert San Jose, en la iglesia de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa en Biñan (Filipinas), ha dado la vuelta al mundo generando titulares como “Sacerdote ofrece Eucaristía en patineta”.

Las “hoverboards”, como se conoce a estos dispositivos, son un tipo de patineta motorizada con dos ruedas (una a cada lado). Reciéntemente se han visto en medio de controversia a nivel internacional por reportes de explosiones repentinas debido a fallos en sus baterías.

Diversas líneas aéreas en todo el mundo han establecido entre sus políticas rechazar el transporte de las “hoverboard” debido al peligro de explosiones e incendios.

La Diócesis de San Pablo señaló que “el pasado 24 de diciembre de 2015, antes de la bendición final de la Misa de Nochebuena, como una forma de saludar a sus parroquianos, el sacerdote cantó una canción de Navidad, mientras que iba alrededor de la nave (del templo) parado sobre una hoverboard”.

“Esto estuvo mal”, aseguró la diócesis, que precisó que “la Eucaristía demanda el máximo respeto y reverencia” pues “es el Memorial del Sacrificio del Señor”.

El año que está por comenzar es particularmente importante para la Iglesia en Filipinas, pues acogerá el 51° Congreso Eucarístico Internacional, cuyo lema será “Cristo en ustedes, esperanza de la gloria”.

La Misa, continuó la Diócesis de San Pablo, “es la fuente y cumbre de la vida cristiana” y es “la mayor forma de adoración de la Iglesia”.

“Consecuentemente, no es una celebración personal, donde uno puede caprichosamente introducir algo para llamar la atención de la gente”, criticó.

La Diócesis de San Pablo señaló además que el P. Falbert San Jose reconoció su error “y prometió que no sucederá otra vez”.

“Él se encontrará fuera de la parroquia y dedicará un tiempo para reflexionar sobre este último evento”, explicó la diócesis, que añadió que el sacerdote filipino “quiere disculparse por lo que sucedió”.

 

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