Una mujer negra de cabeza rapada levanta el puño como símbolo de resistencia ante 300 manifestantes neonazis y se convierte en una heroína nacional. Eso es lo que le ha pasado a Tess Asplund, una activista sueca de 42 años que el pasado domingo se armó de valor durante una marcha del partido neonazi Movimiento de Resistencia Nórdica en Borlänge, en el centro del país. "Fue un impulso, estaba muy enfadada. Tuve un subidón de adrenalina", explica la activista al diario inglés The Guardian. Las palabras que a Tess Asplund se le pasaron por la cabeza justo antes de plantarse en mitad de la calle fueron las siguientes: "Demonios, no deberían marchar por aquí. Aquí no va a haber una manifestación nazi, eso no está bien".

La foto es del fotógrafo David Lagerlöf, publicada en su perfil de Twitter @davidlagerlöf. La instantánea ha obtenido más de 2.600 retuits con frases de apoyo a Asplund.

 

 

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