Esta conferencia, que reunirá a los ministros y representantes de una treintena de países occidentales, árabes, la ONU y la Unión Europea (UE), se desarrollará sin los dos principales implicados y pretende, ante todo, reafirmar seriamente el compromiso internacional en favor de la solución de dos Estados.

Se trata de "revisar" un antiguo plan abandonado desde las 'primaveras árabes' y la explosión de los conflictos regionales, según el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Marc Ayrault.

París quiere volver a movilizar a la comunidad internacional a favor de una "solución de dos Estados" de cara a una gran conferencia que tendrá lugar en otoño con los israelíes, los palestinos y los grandes actores implicados.

Pero el ministro de Asuntos Exteriores israelí aseguró un día antes de la reunión que este proceso "fracasará", ya que el Estado hebreo se opone firmemente a cualquier enfoque multilateral del conflicto, y propuso negociaciones directas con los palestinos.

"Nadie puede imaginar que encontraremos una solución de paz sin las dos partes. Pero en este momento, si sentamos a israelíes y palestinos alrededor de una mesa, es muy probable que la discusión dure solo unos pocos minutos", argumentó una fuente diplomática francesa.

Las últimas negociaciones directas, llevadas a cabo bajo el auspicio de los norteamericanos, fracasaron en 2014. Oriente Medio sigue siendo un polvorín eterno, e incluso si se trata de "un conflicto de baja intensidad", la situación empeora con frecuencia.

Concretamente, los participantes no entrarán el viernes en los detalles ni en los parámetros de una futura negociación, inscritos en numerosas resoluciones y texto internacionales. Pero París quiere poner en marcha un grupo de trabajo en torno a temas concretos como incentivos económicos para la paz, medidas para bajar la tensión en el terreno, o garantías de seguridad regional.

La iniciativa árabe de 2002, que proponía normalizar las relaciones con Israel en un contexto de paz global y la retirada israelí de los Territorios Palestinos, se contempla igualmente como un camino a retomar, según las fuentes diplomáticas.

El proceso francés se enfrenta sin embargo a múltiples obstáculos, el primero de ellos la hostilidad mostrada por Israel. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, repitió que está dispuesto a retomar las negociaciones directas con los palestinos y hasta para resucitar el plan árabe de 2002, pero varios expertos creen que solo quiere ganar tiempo.

Queda por saber la implicación de Estados Unidos, uno de los actores históricos e imprescindibles del proceso. El secretario de Estado John Kerry, que medió en las negociaciones entre 2013 y 2014, estará en la reunión de París. "No hemos tomado ninguna decisión sobre cuál será nuestro rol", señaló este jueves un alto responsable del Departamento de Estado.

Solo los palestinos, "al borde de la desesperación", según una fuente diplomática francesa, apoyan plenamente la iniciativa. "Las negociaciones bilaterales entre israelíes y palestinos duran 25 años, sostenidas por los norteamericanos, y no llevaron a nada. Es necesaria una intervención internacional para salvar la solución a dos Estados", consideró el embajador palestino en París, Salman El Herfi.

 

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