El intento fallido de los delegados anti-Trump de cambiar las reglas de votación para tratar de evitar que el empresario neoyorquino sea el candidato no fue el único percance que se dio ayer al interior del Quicken Loans Arena en Cleveland, Ohio.

Justo antes del discurso del discurso de Melania Trump, esposa de Donald Trump, el pasado lunes, una joven cuya identidad se desconoce llegó hasta unas de las gradas en el tercer nivel del coliseo, justo a la izquierda de la tarima, y desplegó una pancarta que leía “Refugees Welcome” (Bienvenidos refugiados). 

Se presume que se refería a los miles de refugiados sirios que han tenido que huir a distintas partes de Europa y Asia por causa del conflicto civil en esa región. 

Precisamente el pasado 13 de julio, el secretario de Estado John Kerry, anunció que Estados Unidos recibiría unos 10 mil refugiados provenientes de campos de refugiados de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). 

El exalcalde de la ciudad de Nueva York, Rudy Giuliani, ni siquiera se percató de lo sucedido mientras daba su discurso, pues no alcanzaba a ver hacia su extrema derecha, pero la joven logró captar la atención de los mieles presentes por unos minutos, aunque un agente de seguridad no tardó mucho en llegar hasta donde ella y retirar la pancarta. 

El suceso ocurre justo en el momento en que Giuliani realizada duras críticas contra Barack Obama por no llamar a los “enemigos por su nombre” y afirmar que el enemigo son los “islámicos terroristas”.

“Para efectos de los medios de comunicación, no he dicho todos los islámicos. No he dicho la mayoría de los islámicos. Dije islámicos extremistas terroristas”, puntualizó, recibiendo una ovación de los presentes.