La dispensación en farmacias se trata de una "tercera etapa" tras la evaluación de calidad y la licitación que adjudicó a dos empresas la producción de hasta dos toneladas anuales cada una de cannabis con fines recreativos, dijo hoy a la prensa Juan Andrés Roballo, prosecretario de la Presidencia uruguaya y presidente de la Junta Nacional de Drogas (JND).

Según el funcionario, este paso "tiene sus dificultades", ya que implica vencer "límites o fronteras culturales", aunque especificó que "hay mucha seriedad" en el proceso, tanto con las asociaciones gremiales de farmacias -que precisó que han sido muy "proactivas" en la discusión- como con los comercios individualmente.

Precisamente, un número de farmacias que "ronda las cincuenta distribuidas en todo el país" son las que decidieron individualmente participar en esta instancia "piloto" de la venta, que el Gobierno espera que se dé "prontamente, no más allá de julio o agosto", dijo Roballo.

"Tenemos un número suficiente para hacer un plan piloto de acuerdo con la producción y también de acuerdo con la demanda que vamos a tener. En un primer momento, eso nos va a permitir hacer una evaluación del sistema y trabajar seriamente para cubrir luego lo que puede ser una demanda mayor", especificó.

Sin embargo, la venta de cannabis recreativo en farmacias no logra consenso en las gremiales del sector, como por ejemplo la Asociación de Química y Farmacia del Uruguay (Aqfu), que en diversos comunicados a sus socios expresó que "no es el lugar de venta de esta droga", en contraste a lo que dispone la ley actual.

La AQFU exige que los profesionales responsables por la dirección técnica de los negocios o un farmacéutico delegado reciban una compensación para efectuar tareas de información, control y asesoramiento sobre los efectos de "una droga de abuso a los consumidores y a la comunidad".

Si bien, trascendidos de prensa ubicaron que el número de usuarios registrados para comprar marihuana en el sistema piloto ronda los 5.000, Roballo aclaró hoy que se trata del número de usuarios inscritos como autocultivadores.

"Es probable que muchos pasen del autocultivo a la compra en farmacias, o miembros de clubes cannábicos que también pasen de un sistema al otro. Ese proceso hay que mirarlo con mucho cuidado", aseveró el presidente de la JND.

Sin embargo, el prosecretario también matizó que el número de inscritos en cualquiera de las modalidades previstas en la regulación del cannabis "está muy por debajo" de los datos arrojados sobre encuestas y estudios realizados sobre el consumo de esa sustancia en Uruguay.

"Para pasar a ese esquema formal y de regulación estamos implementando una campaña de comunicación y de medidas concretas. Evidentemente no se pueden entender como un estímulo al consumo sino al revés, a un consumo responsable, a una reducción de los riesgos y el daño que conlleva", concluyó.

En 2013, bajo la presidencia de José Mujica (2010-2015), Uruguay se convirtió en el primer país del mundo que reguló la producción y compraventa de marihuana con una ley que prevé su uso recreativo, medicinal y científico.

El uso medicinal aún no ha sido implementado, aunque a partir de abril el Sindicato Médico del Uruguay, junto con otras organizaciones, iniciaron la formación de profesionales de la salud en medicina cannábica, para poder generar las capacidades que permitan la aplicación de la ley en el sector.

 

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