Varios paquistaníes y un sirio fueron violentamente agredidos por desconocidos el domingo por la noche en el centro de Colonia, oeste de Alemania, informaron este lunes fuentes policiales.

Un grupo de unas 20 personas atacó a seis paquistaníes, hiriendo a dos, no lejos de la estación de trenes de Colonia, donde durante la Nochevieja se registraron centenas de agresiones contra mujeres, indicó la fuente. Poco después en la misma zona cinco personas hirieron levemente a un sirio de 39 años, indicó la fuente.

Casi todos los sospechosos de la violencia cometida contra mujeres durante la Nochevieja en Colonia son "de origen extranjero", declaró este lunes el ministro del Interior de la región alemana de Renania del Norte- Westfalia.

"Tanto las declaraciones de testigos como el informe de la policía [local] y las conclusiones de la policía federal indican que casi todas las personas que cometieron esos delitos eran de origen extranjero", aseguró Ralf Jaeger.

- Un primer informe -

Jaeger había prometido un informe completo sobre la investigación de las agresiones en serie de Nochevieja, sobre todo contra mujeres.

Es una primicia en su género porque la policía de Colonia se ha distinguido desde hace una semana por una política de comunicación confusa y muy parsimoniosa sobre los sucesos. Su jefe era destituido por Jaeger el pasado fin de semana.

El número de denuncias por violencias la noche de San Silvestre en Colonia no deja aumentar. El domingo sumaban 516, un 40% por agresiones sexuales.

Esa misma noche, también se produjeron actos violentos en Hamburgo, donde se han repertoriado 133 denuncias, sobre todo por agresión sexual.

Por el momento, se cuentan 19 sospechosos en Colonia. Hasta el momento, la policía ha hablado principalmente de refugiados e inmigrantes originarios de países norteafricanos, sin anunciar detenciones sobre todo por los hechos más graves, como las violaciones.

Las zonas oscuras siguen siendo abundantes: ¿cómo han podido ser de tal calibre las agresiones sin que interviniera la policía, que estaba en las inmediaciones? ¿Por qué esperó varios días antes de revelar su magnitud? ¿La violencia estaba planificada o fue fruto del alcohol la noche de San Silvestre? Sobre este último punto, el ministro de Justicia, Heiko Maas, lo tiene claro. "Cuando semejante horda se congrega para infringir la ley, parece algo planificado de una u otra manera", dijo.

- Temor entre la población -

Aunque nada establece a día de hoy la culpabilidad de refugiados, los sucesos de Colonia han anclado un poco más la duda en la opinión pública sobre la capacidad del país para integrar el millón de solicitantes de asilo llegados el año pasado de Siria, Irak, Afganistán o el norte de África.

Un 57% de alemanes temen ahora un aumento de la criminalidad con la llegada de tantos migrantes y un 40% piensan lo contrario, según un sondeo del canal RTL.

En este contexto, el lema voluntarioso de Angela Merkel sobre los refugiados -"¡Lo vamos a lograr!"- se vuelve cada vez más inaudible.

La canciller, que se la juega en Colonia a menos de dos años de las próximas elecciones generales, tuvo que rectificar su política aperturista durante el fin de semana y anunció una tramitación facilitada de expulsión de los solicitantes de asilo que infrinjan la ley.

Su ministro de Interior quiere reforzar la videovigilancia y desplegar más policías en los lugares públicos. Este lunes, los grupos parlamentarios de los partidos de la coalición gubernamental deben empezar a preparar el trabajo legislativo correspondiente.

Al anochecer, en Leipzig, la rama local de Pegida también va a intentar capitalizar los temores de la población. Legida ("Leipzig contra la Islamización de Occidente) organiza una manifestación a las 18H30 (17H30 GMT) para conmemorar su primer aniversario, en la que se esperan varios miles de participantes. También está programada una contramanifestación en forma de "cadena luminosa" en la ciudad, compuestas por participantes invitados a acudir con velas.

 

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