El enfrentamiento entre profesores mexicanos y fuerzas de seguridad provocó el domingo en el sureño estado de Oaxaca una de las jornadas más violentas de las últimas semanas en la lucha contra la reforma educativa, con un saldo que las autoridades fijan en seis muertos y más de cien heridos.

Los bloqueos de carreteras y las agresiones con piedras, gases lacrimógenos e incluso armas de fuego fueron una constante en las protestas que encabezaron los maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes intentaron ser replegados por 800 policías.

El gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, informó en una rueda de prensa de que los enfrentamientos dejaron, por el momento, seis muertos y 53 civiles lesionados.

Asimismo, dijo que se reporta un total de 41 policías federales heridos -tres con herida de bala-, y 14 policías estatales -cinco con heridas por proyectil de arma de fuego-.

Otras 21 personas fueron detenidas durante los disturbios, por lo que serán puestos a disposición de la fiscalía estatal para que esta determine su situación legal frente a los hechos que se les imputan, corroboró en la misma conferencia el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo.

El primer choque entre maestros y policías federales y estatales comenzó cerca de las 09.00 horas (14.00 GMT), cuando se puso en marcha un operativo para desalojar el bloqueo de la carretera federal 190 en el municipio de Asunción Nochixtlán.

Los manifestantes incendiaron algunos tráileres de empresas privadas para impedir el avance de los policías. El enfrentamiento se prolongó durante varias horas y se registraron disparos de armas de fuego por parte de ambos bandos.

Tras este primer choque, los profesores de la Sección 22 bloquearon la caseta de cobro de Huitzo y ampliaron el número de retenciones en diversos puntos de la carretera federal. De acuerdo con los datos de Cué, hubo un total de 37 bloqueos en toda la región de Oaxaca.

Los maestros irrumpieron en las instalaciones de Caminos y Puentes Federales (Capufe), sacaron dos vehículos y los volcaron para mantener el bloqueo. Además, incendiaron y realizaron saqueos en estas oficinas, dependientes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

A lo largo de la carretera federal colocaron barricadas con llantas incendiadas, piedras y vehículos a los que prendieron fuego. Las fuerzas de seguridad fueron desalojando estos puntos a través del lanzamiento de gases lacrimógenos, por aire y por tierra, y cohetes.

Los manifestantes respondían de la misma manera, con cohetes y arrojando cócteles molotov.

Con la ayuda de algunos lugareños e integrantes de organizaciones sociales, los docentes llegaron a la ciudad de Oaxaca, donde la situación continúa siendo tensa.

En la localidad de Pueblo Nuevo quemaron tres tráileres, y en el centro histórico también colocaron barricadas, vigilados por los sobrevuelos de la Policía Federal.

El coordinador de la Comisión Política de la Sección 22 de la CNTE, Juan García, condenó las muertes de los manifestantes -dos de los cuales identificó como jóvenes de 23 y 28 años- y el uso de armas de fuego de los policías durante el desalojo en Nochixtlán.

Durante los enfrentamientos, los fotoperiodistas tomaron imágenes que constatan el uso de armas de fuego por parte de las fuerzas de seguridad, y que rápidamente circularon por las redes sociales.

La Comisión Nacional de Seguridad (CNS) envió un comunicado diciendo que las imágenes "son totalmente falsas" y que "es mentira el uso de armas de fuego por parte de los elementos federales".

"Se tiene conocimiento de que las agresiones por arma de fuego registradas provinieron de personas ajenas a los bloqueos, quienes realizaron disparos contra la población y los policías federales", aseveró la CNS.

En la noche de ayer también se dio otro violento enfrentamiento entre policías y maestros de la CNTE en el municipio de Salina Cruz, localidad en la que se encuentra la refinería "Ing. Antonio Dovalí Jaime", de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex).

La intervención policial de hoy, dijo Galindo, se llevó a cabo "a petición de diversos dirigentes de organizaciones gremiales y del sector privado oaxaqueño", ya que los repetidos bloqueos de esta semana "han afectado gravemente el abasto de alimentos, medicamentos, combustibles e insumos básicos".

Por su parte, García aseguró en declaraciones a medios que, "naturalmente", los bloqueos y protestas continuarán en el estado, y exigió que el Gobierno mexicano abra una mesa de diálogo con los maestros para debatir la reforma educativa de 2013.

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