Una exclusiva del rotativo británico The Independent revela que voluntarios de La Jungla, el campamento de refugiados de Calais en el que se alojan unos 10.000 refugiados que intentan llegar a Reino Unido, han sido acusados de explotación sexual de refugiados e incluso de menores. Algunos trabajadores han admitido que hay serios problemas y que hay tanto voluntarios como voluntarias que mantienen relaciones con algunos de los internos en el que no es un campamento legal sino un asentamiento.

El tema salió a la luz después de un amargo debate en Facebook entre los voluntarios que luego fue borrado ante las preocupaciones sobre el escándalo en que se convertiría si fuera visto por los periodistas.

"He oído de niños, que se cree que están por debajo de la edad de consentimiento, teniendo sexo con voluntarios. He escuchado historias de hombres recurriendo a prostitutas aquí en la Jungla. He oído de voluntarios teniendo sexo con varias parejas en un día, y continuar en la misma línea al día siguiente. Y sé también que solo estoy escuchando una pequeña parte de una escala de abusos más grande”.

Son palabras vertidas en Facebook por un voluntario de la conocida como Jungla de Calais, el campamento de refugiados provisional donde malviven más de 10.000 personas.

 Las declaraciones, ya desaparecidas de la red social, fueron realizadas en el grupo de Facebook para voluntarios del campo, Calais People to People Solidarity, y evidencian lo que parece ser un problema de explotación sexual en la Jungla de Calais.

Tras conocerse los rumores, Acnur hizo un llamamiento a las organizaciones benéficas establecidas en la zona, para que impusieran políticas de “tolerancia cero” ante cualquier tipo de explotación. Pedían además que ayudaran a mantener la “integridad” del trabajo voluntario.

 

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